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Guonderlan

¿Abandono?

No sé que pasa.

Llega  fin de año por estos pagos y todo se descalabra. Los objetivos, tan claros que parecían, se diluyen con  el agua de la laguna del Parque ( lo que conocen el parque de  9 de Julio sabrán de lo que hablo)

Festejos por demás, que no son tales, sino una forma de masacrarse a  golpe de  bebida y comida, riéndose de cosas que  no  vale la pena, y  pasando el tiempo  porque  el tiempo no se saltea.

Y el amor, en cuentagotas, en un  rato de placer maravilloso y  breve. El amor desamorado, que no quiere ser, porque duele  comprometerse a la idea de un otro en la vida, porque jode zafar del egoísmo que hemos sabido construir, porque no se sabe más que mirar  hacia adentro, para saber " cómo estoy, quién soy y que voy a aportar  a la humanidad que tanto me necesita"

Ombliguistas del amor

Amor perfecto  pero de entrega restringida

Amor romántico y de amistad también

Llega un momento en que  el papel  que  jugamos nos absorve y se nos vuelve en contra.

 Ser anfitriona de  esta Mansión  se ha transformado en  una carga.

Si no  te invito, no me invitás

Si no te  llamo, no  me llamás

Si  no organizo  lo que haya que organizar, vos no lo hacés. Y si lo llegás a hacer, te olvidás de mí.

Así es la amistad en estos días que me pasan por encima.

Los olores de los jazmines  pochos, la morosidad de ese sahumerio que nos  anuncia que   la siesta  no termina, la música, que es siempre la misma, atontando la cabeza. El descontrolado titilar del pulgar en el control remoto o el celular, preguntando  a gritos digitales  si hay alguien ahí...

En el pueblo  se puede salir a quemar  nafta  por los caminos, y hacer que el paisaje de la ventana sea  el de la ventanilla, pero por un rato.

No hay dinero en  mis bolsillos, eso  torna  a la vida más lenta

Y por más salida que crea que hay  de este laberinto  agobiante, el  barrio me rodea. Lo llevo puesto, adentro de cada poro de esta piel  que no quemo al sol, más por miedo que por otra cosa.

¿buscarte? ya te encontré. Estabas   con el ojo  apoyado en la cámara, tratando de cazar la luna. Pero nadie te avisó. O si te avisaron, es  en un idioma que aún no entendés. Y no entiendo

El horizonte  incomensurable de la pampa hace que  la miopía no crezca, pero  te aisla del  movimiento.

Y necesito acción

Odio cuando las cosas no salen. Mezclo la  pintura, afilo el pincel, y no hay tela.

No quiero secarme al sol

Y menos a la sombra

De esta no me salva ni  el escepticismo positivo al que pertenezco.

mañana les cuento

 

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