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![]() Turismo por un barrio mental casi como cualquier otro
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Se muestran los artículos pertenecientes al tema Instrucciones para la vida. 1. ¿Cuántos enamoramientos tuviste? 2. ¿Cuál duró más? 3. ¿Cuál menos? 4. ¿Cuántas horas de tu vida le dedicaste al vuelo mental/ hacerte la película/ soñar despierta/ delirio? 5. ¿Salió algo de todo eso? 6. ¿Cuántas canas tenés en este momento? 7. ¿Vas a hacer algo al respecto? 8. ¿La crema antiarrugas es una opción o un mandato? 9. ¿Que es lo primero que comprarías si recibieras YA un millón de dólares y lo tenés que gastar sólo para vos? 10. ¿Y lo último? 11. ¿Y lo del medio? 12. ¿Con cuántos tipos fantaseaste tener hijos? 13. ¿Con cuántos de ellos lo harías realmente? 14. ¿Exactamente por qué serías mala madre? 15. Nombrá 10 cosas que parezcan imprescindibles pero que no lo sean. 16. Y viceversa 17. ¿Cuantas cuentas pendientes sexuales te quedan? 18. ¿Planificás cobrarte alguna en los próximos 6 meses? 19. Detallá tu estrategia 20. ¿Disfrutas sacándote /sacando granitos o te da asco? 21. ¿Que te gusta rascarte antes de dormir? 22. ¿Que revisación/arreglo/chequeo médico postergás más? 23. ¿Cuál disfrutás morbosamente? 24. ¿Con qué objeto te limpiás las orejas? 25. ¿Con qué objetivo? Bue, por ahora hasta ahí. Mañana, mis respuestas Te busco, Muerte detrás de cada hoja que se cae te encuentro debajo del aliento del adiós en la cama del domingo te encuentro en el blanco que corta lo negro en cada persona que no quiero en toda sangre que no soy Y buscándote veo que estás en todas partes por eso ya no te busco me encuentro, Muerte El enamoramiento es algo mágico. Cuando me enamoro de vos, las luces brillan con colores claros, hay música en los rincones y los olores se disparan. Todo parece perfecto. Incluso el dolor de no ser correspondida Enamorarme se parece a espiar el paraíso. Si a vos te pasa lo mismo, entonces viviremos un rato en él, mientras dure el idilio. Y no es para siempre, pero nos transforma. Nos atraviesa, nos duele respirar ese amor. Y las cosas y la vida parecen más nítidas. Quererte es diferente. Te quiero cuando quiero que estés conmigo. Cuando necesito compartir mis ratos y mis risas con vos. Cuando siento que tenemos cosas para decirnos y para darnos. O silencios para estar juntos. Te quiero cuando deseo tu vida en la mía desde el mundo físico, tangible. Desde la superficie y las primeras capas de nuestras cosas. Pero el amor... Amar es otra cosa. Es la felicidad por la existencia del otro. De vos, y de todos los otros que hacen que mi vida valga tanto. Es respirar lo bueno cada vez que sé que el otro esta ahí, vivo en el mundo. Y eso sólo hace que ese mundo sea el más maravilloso. No importa si está a mi lado. Quizás viva en la otra punta del planeta, pero existe. Y no duele, como en el enamoramiento. Al contrario, cura Y brilla en la superficie y el fondo. La verdad es que te quiero. Quiero tu vida en la mía. Pero no se puede, por las razones que sea que te inventes o sepas. Yo no entiendo, pero no me corresponde entender, sino estar alerta, por si la situación cambia. Estar alerta y amar. Porque sé que no estoy enamorada de vos. Porque no duele. Porque saberte en algún rincón del mundo, tan lejos o tan cerca de mi piel según nos pase, me cura, me alegra, me inspira ser más yo, y a estar atenta a los milagros cotidianos (que tantas veces dejamos pasar por estar apabullados de realidad) Y es por eso que la lista de gente que amo es grande. Incluso es mayor que la lista de gente que quiero. Y ahora necesito explicar ahora porque el título es Talía y Melpómene. Son dos de nueve hermanas muy famosas. Y creo que son mis favoritas. Una carga flores y cintas y vestidos de colores brillantes. Baila y ríe. Es joven, vibrante y creo que pelirroja o rubia. La otra tiene el pelo negro y largo, muy largo. Viste túnica y una daga manchada con sangre. Está rodeada de humedad y nubes grises Andan rondando mi casa cada vez que pienso o vivo en el amor. Las necesito a ambas, por eso no convoco sólo a la que ríe. Por eso no ahuyento a la que me hace llorar. Me ayudan a escribir la historia. Y ahora, acá sentadas, frente a mí, una ceba mate mientras la otra me susurra. Y se van turnando en cada acción. A ellas también las amo Ellas lo saben Le dan forma de palabras o de actos al amor que tengo Y el amor que voy sintiendo les da vida Por eso ninguno desaparece Ni siquiera yo. Porque si alguno faltase, hasta yo me desvanecería Te vi hace años, y te llevé conmigo, pero nunca compartí nada con vos. No me interesabas, sinceramente. Creo que te llevé conmigo por una curiosidad pasajera, pero no por amor verdadero. Hace un año, más o menos, me inspiraste cierta curiosidad. Le pregunté a una amiga por vos, pero quedó la pregunta en el aire. Ella sabía,pero nunca me terminó de contar nada. El tiempo pasó. Practicar Tai Chi Chuan, leer a Lao Tsé y a Sun Tzu quizás me volvieron más chinesca. Y ni hablar el haber desayunado arrolladitos primavera con sushi y té de jazmín. Y en el invierno, te encontré de nuevo. En el medio de reuniones con amigo, apareciste y te quedaste. De tanto estar con vos, casi te rompo ( la paciencia y la apariencia). Pero a fin de año llegaste renovado, completo, con más para dar. Quiero develarte, conocerte, leerte, estudiarte. Y eso hago, de a poco. Lleva tiempo conocerte, casi como conocerse. Pero me gustás mucho, y vale la pena. Gracias I Ching por aparecer en mi vida Precauciones: No acercar al fuego depende para qué ...¿Y si una quiere encender la caja?... O en agujeros cuadrados en las extrañas paredes de los cementerios, privandolos del contacto ultimo con la tierra. Hablo de aquellos que se han alejado de los lugares que solían frecuentar en nuestra vida, de los casi fantasmas que a veces cruzamos por el barrio y saludamos a lo lejos, con un leve movimiento de cabeza. O ni eso. Se me han muerto de esta manera suficientes amores como para considerarme viuda. Algunos los maté yo misma, o me suicide frente a ellos, para que sepan que morí, y empiecen su duelo. Pero ya estoy cansada de tanto velorio inútil, tanta caja con recuerdos y cartas que se amarillean. Ya nos cansamos de ir al panteón, dice Liliana Felipe.Y tiene razón Las flores son para los vivos, decía mi abuelita antes de morirse. Me voy a buscar semillas,palita, regadera...y a cultivar las flores que quiero ahora |