Texturas

La gente y su piel se van transformando en algo casi primaveral.
La asperezas se pulen, y lo que era tan chato va adquiriendo formas y aristas.
Se huele el otoño acercándose, a la vuelta de esa esquina.
Y nada de lo predecible se puede predecir.
La paradoja me rodea. Y no está nada mal.
Me siento cómoda, o mejor dicho, confortable.
Las piezas no encajan, pero estan en danza. Y yo quiero danzar
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