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Guonderlan

Dolor

Cruje  el pecho, el estómago, los huesos  y la silla.

Positivo: Comí con mi hermano y charlamos, me encontré con Manu y compañía,  fui a  bailar a un boliche en buenos aires con fiesta  de disfraces, me gané una gorra, me divertí mucho, conocí  adonde  venden y/o  fabrican las anilinas que uso (enfrente del boliche) conocí una piel nueva, joven y fascinante, acompañada de labios idem, que con gusto repetiría, Fui a tomar  sol a plaza congreso, charle con Pablo B., conocí la casa de Rafa y Lula(maravilloso  el Barrio de Villa Santa Rita), fui a un cumple de sus amigos en donde comí rajas rojas de jalapeño  (y sentí como se incendiaba todo), comí ravioles con salsa casera, caminé con Mariano por las calles de Villa del Parque y Villa Mitre, leí libros  infantiles divertidos y no recuerdo nada más, por el momento

Negativo: Fui al velorio del Abu. No lo vi a él porque estaba ocupado. No me llamó.

Balance:Cruje  el pecho, el estómago, los huesos  y la silla. Mi cabeza también.Todo duele

A lo gaucho

Así llegó  mi abuelo  al mundo, a puro guapeo. El médico que atendió a su vieja, allá en  la  Colonia 25 de mayo, en medio de La Pampa, le dijo que ese chico  no iba a  vivir.

Lo  bautizaron Luis María, nombre de político  viejo, como a  todos los siete varones que le siguieron.

Se crió como pudo, como supo, como lo dejaron.

Y se casó con la piba más linda de Quilmes. Una morocha de ojos de tiempo que derretía hasta las baldosas  del  bailongo cuando tangueaba.

La cervecería, el club, la paleta, los amigos de siempre, la política, el campito, la quinta y el chamuyo  eran la monotonía más maravillosa

Pimera hija de su primer hijo.Única nieta mujer. Morcillita con ojos

De su mano  viajé en tren y en subte por primera vez, me enamoré de Buenos Aires, caminé  hasta el  cansancio absoluto,  compré zapatos y  escuché tangos y  quejas de  ´la vida de hoy en día, porque en sus tiempos se vivía mejor.

Tener  monedas pa´l tranvía era una cuestión  de real importancia,por eso siempre ligaba los vueltitos de sus bolsillos.

El  te de manzanilla a  la noche, o el helado de menta y  café, cuando  Titina estaba todavía...Los mates a la tarde, a la mañana, o cuando sea.

El guiso perfumado con romero, salvia y otros yuyos. La siesta del verano, las contracturas de la espalda arrancadas con talco...

Agarrá la pala, decía de cuando en cuando, para no perder esa costumbre.

Se fue, después de estar un par de meses sufriendo como nunca  nunca lo había hecho. Se fue a regar su quinta, a  escuchar un tanguito, a bailar con Titina, a gritar por Perón  hasta que lo persiguieran,  a jugar  a la paleta y a mirar, desde lejos, como seguimos viviendo.

Sin él, pero viviendo

Información de último momento!

Información de último momento!

Para tranquilizar a los pobladores de  Guonderlan, les cuento que   este coso  no se va a transformar en  algo asqueroso de poesia lastimera ni nada que se le parezca.

El maremoto ya pasó. Puré de valium  virtual  y a otra cosa mariposa. Porque matarse  de amor en primavera ya es demasiado cursi de por sí como para agregarle algo extra y escribir sobre eso.

Las malas noticias  de verdad son otras: Moreira se fue a la quinta del ñato.

Moreira, mi gato  cuchillero hasta después  de castrado (Digamos que  lo quisieron transformar en La Pulpera de Santa Lucía pero no  pudieron.Gato malevo como pocos),  mi  gato en composé con el  perro, mi gato hinchapelotas, chillón, conversador, mimoso  hasta el asco, que lastimaba cuando amaba.Mi gato...

Chau morocho.... en el arrabal del otro barrio nos veremos otra vez

 

Tus labios a 300 km de los míos

Ansiedad como latidos incontrolables, falta de sueño y de hambre, cabeza funcionando a mil por hora pero por motivos absurdos, mirar el celular mil veces y  saber que no mandó ningún mensaje aún   y morir cada vez...

La paz llegaba sólo cuando lo veía, al fin. Y saber hoy que no  lo voy a ver hasta  dentro de 10 días ( todavía no sé cómo voy a hacer para viajar, pero algo  voy a hacer) me arranca pedazos, me desarma  en piezas de rompecabezas escherianos, que nadie sabe cómo recomponer.

Me gustaba alguien, me enamoraba de vez en cuando, generalmente en primavera, pero esto superó mis conocimientos del caso. No sé qué hacer conmigo, y menos con él, que me  besa en la calle, pero no  me llama.

En el bar le pregunté porqué sus labios estaban a 300 km de los míos. Y no supo qué decir . Y yo tampoco.

Ayer, en la despedida,  cuando lo besaba lo agarré de la nuca. Y  cuando estaba alejándome por calle rivadavia hacia el bajo, miré hacia atrás y ahí estaban sus ojos, mirando los míos.

¿Será una señal?

Algo ya se

Reir y reir viendo su cara transformada en el escenario

Complementar su  olfato ausente, salvo de vino tinto

Caminar sin preguntar por las calles de Villa del Parque

Llenar un zaguán de certezas y humedades

Volver en el 84 hasta Congreso

Reir recordando

Cantar esperando saber más

No saber

Tengo  ganas de verte. Y que empiece esto con esa frase  no significa que siga como Benedetti  enajenado  recitando Viceversa por las calles del barrio.

Pero no sé si te extraño. Quizás por que  tanto no te conozco.Digamos que te anhelo.

Quiero investigar qué es esto que pasó, y que quizás siga pasando.Quiero  reir con vos.Eso es bueno.

Y  no sé que pasará con vos y  tu casi-no-novia. Tampoco sé que pasará con  vos y conmigo.

Tanta incertidumbre, sin embargo, tiene un lado  positivo: todo está por inventarse

Inventémonos

 

Pachamama

A principios de agosto fui a  hacerle la ofrenda y el pedido. Busqué un lugar tranqui, al pie de mi ombú en el parque del pueblo. Y ahí le di cosas que quise que me devuelva en otras formas.

Y la Pacha se está portando  muy bien: me acerca trabajo que hago  con mis manos y  pinceles, me manda ojos nuevos en los que me veo reflejada, me llena la casa de amigos y  perfumes. Y yo , agradecida, dejo que fluya.

 

Closer

"Siempre hay un cierre cerrado, lo se"...FRD

Fue el cumple de Gus y le mandé los links a tooodas las cosas que escribí acá por él.

Ya está. Aunque hace rato que no duele más, algún día lo tenía que hacer.

Feliz año nuevo. Para él y para mi

Pablo P.

a 20 metros del beso estaba mi casa, pero fuimos en auto igual.

Doblar la esquina fue un trámite extraño

27 escalones más arriba y unos metros más, estabamos nosotros

Me encontré con lo que yo quería de mi y  de otro, que casualmente era él.

Es la 1era vez en el año que  miro a los ojos a alguien, y veo más allá de él.

No sé si  lo voy a  volver a ver pronto. No sé si nos  vamos a encontrar  de esa manera.

Hay que dejarse fluir...y cuando duela, es porque antes o después va a dar  felicidad.

Hoy llueve y  el vacío es parte  de este todo que me envuelve y que al mismo tiempo soy yo.

Parada en los az(h)ares de la plaza, aplastados por la lluvia ( ellos y yo) me pregunto, y me sonrío y canto sin saber.

No sabré hasta que pase.

Y esto también pasará

De paseo

Pasé por la casa de lo tangible, y a pesar de mis anhelos diurnos y  nocturnos,  nada se movió en mi. Y seguí de largo.

Ya antes había ido a visitar a lo imposible,  y entre risas y regalos, casi me olvido de su propia condición. Sua manos son una tentación  absoluta.

 En el medio de tantas vueltas, le mandé un mensaje a lo plausible, pero  no quiso salir de mi teléfono. Entonces desistí.

Me volvía a cruzar con lo imposible, disfrazado de otra cosa, pero lo reconocí igual.

Y di vueltas y vueltas en bici  toda la noche

 

Este chico....cómo é..?

Mandó mensajes. Y uno  no se lo contesté. Pero hoy le mentí. Le dije que estaba en lo de un amigo y que me quedaba ahí

Y llamó para ver qué hacía y qué onda , y etc. No lo amedrentó la idea de que me quedase en lo de otro  hombre.

Y le volví a mentir, y le dije que estaba  complicada con el laburo, que por eso no nos encontrábamos.

Pero no  voy a volver, aunque  digan que la tercera es la vencida. Este ya se  venció hace rato.

( y del que me ocupa el tiempo ahora no quiero ni hablar, para evitar la quemazón y la voladura)

Caja de Kleenex

Precauciones: No acercar  al fuego

depende para qué ...¿Y si una quiere encender  la caja?...

Casi un tango

Esa noche me di cuenta que no sería para mí.

Su nombre junto al de ella dando vueltas en el tonto protector de pantalla de la computadora, el nombre completo de ella bamboleándose al final de la partitura que yo pensé que sólo había escrito  él,  y el hecho indefectible  de que  hace años  que son novios, me dieron la terrible certeza que yo no quería ver.

Puta madre. Otra vez me enamoro de uno con novia, pensé.

Puta madre.

Encima que  dejo de lado mis creencias idiotas de no fijarme en  nadie  mayor de 35 años, de no mirar siquiera a quien fue o es amigo de un ex novio, de ni siquiera pensar en un amigo con  fines sexoserios…Encima de todo eso, no me va a querer.

Hay un levísimo nivel de  algo que podría llamar cariño, amor, gusto, cuidado o histeria.Claro, ya sé… es amistad. Y a mi me cuesta  verlo ya como a un amigo.

Sin querer me descubrí contándole  cosas de mi  pasado con Fer, que él no conoce.

Sin querer  charlé horas de  nada. Horas de  música. Horas, siglos quizás mirando sus manos en la guitarra

Eso lo puedo hacer, porque lo que en realidad quiero es  besarlo hasta cansarme, abrazarlo hasta que  duela, emborracharme de él hasta desmayarme de amor y todas esas cursilerías maravillosas que decimos en este estado químico y místico del amor.

Encima de todo eso, no me  va a querer…

Creo que algo me quiere. Pero no  de manera romántica.

Lo que más duele es tener una certeza como llaga, rasgo de inseguridad ya asquerosa, que me dice que si yo fuera de  alguna otra manera ( ni se cuál), y quizás supiera escribir música, podría tener la confianza para conquistarlo, o algo  así.

Hice un experimento extraño: puse el cd que él me grabó (todo  tangos) en la compu, y al azar, con los ojos cerrados, seleccioné un tema. Y salió Mama, yo quiero un novio, que es el tema del  día en mi  cabeza.

Lo más gracioso es que lo canta una  japonesa, y una parte es en japonés. Y tratar de entenderla, es como tratar de entender  esto que a  veces llamo destino.

Ya se que no  será para mí. Ya lo sé. Entonces todos los signos de la vida se vuelven  japoneses.

Y una, que adivina el chino, pero del japonés ni jota,  se entra a marear a  niveles  nunca pensados.

Está bien. Cualquiera piensa que la vida era otra cosa y no esto, pero...Las migajas no me conforman realmente, y  sin embargo las como. Y  por eso engordo en la medida de lo imposible, cubriéndome otra vez del disfraz que no  me pertenece, y volviendo  al encierro del miedo  de  no ser.

Me aferro al amor como un náufrago a su tabla. Y haciendo fuerza para abajo, me ahogo lentamente de ilusiones o de  amarguras.Si no  me fijo en un hombre ocupado con novia (casado nunca) me fijo en uno que no puede  ni acercarse al compromiso de  venir a tomar mate.

Prefiero, a veces, que me desengañen de una vez, a esperar o idealizar lo que no es ni será.

La  desventaja de todo esto, es que es mi amigo, y no  me puedo  borrar tan  fácil como quisiera. Y a su casa   voy a seguir yendo.

Y  a sus  ojos también.

Esa noche me di cuenta que ya no sería para mí. Se  va a casar con ella seguramente.

Acariciarlo en sueños no es suficiente.

Lo peor del caso es que la semilla del amor  ya está sembrada (hace rato, creo, y no lo había registrado)  y una vez en mi cabeza de tierra fértil ya no puede ser arrancada.Generalmente la saco de mí  una vez que  el árbol creció y se secó, o lo bajaron de un hachazo, dos formas en extremo dolorosas de alejarse del amor, que es una planta tan hermosa para regar y ver crecer.

Escucho los tangos que me regaló, y todos lo huesos que tengo, y los que no tengo también, me crujen como barco viejo. 

Voy a  salir al frío de la noche sólo por él. Y por mí, aunque nunca se quede conmigo.

Quizás caminando las calles del  barrio , aunque no encuentre una respuesta, encontraré algún tipo de paz.

Los argumentos del frío ( a J.P.B)

 

Lo vi llegar  a la  puerta una noche de calor y viento, justo cuando mi madre se iba  de viaje.

El invierno estaba lejos, pero había argumentos para sentir  cierto frío.

Yo  era una extraña en mi propio cuerpo, no sabía sostener mis manos,  ni  él su  manera de caminar.

Miraba de costado, como sospechando un encuentro sin planificar, o un crimen ya cometido.

Más me quería acercar a él, y más se alejaba de mí.

Ni esperé a  que posara  el  vuelo en mi  charla. O por lo menos en mis ojos. Hablé más que nunca.

 

Me intimidaba tanta calma en él. Yo era un despliegue de gestos  e incomodidades en lo estrecho del asiento. Y a  veces tenía que pararme y hacer algo, no importaba qué, pero diferenciarme de su  estatismo.

Tropezando con mis manos  y mis palabras, enredándome en demostraciones absurdas él me frenó. Me dijo, casi casi sin mirarme: sos una persona muy eléctrica vos… No me gusta que  seas así ahora. Frená.

 

Me enojó demasiado su abuso de confianza, su agresión y  su tono.

 

Justo  ahí empezó a hablar.

No contó mucho.

Pero todo fue  suficiente como para que a los cinco minutos lo empezara a querer.

 

Esos días lo veía siempre de  noche. Cruzaba la calle o el bar  seguido de su séquito pobre de gente, porque su manera de desenvolverse en el mundo era  esa, la de un rey. Todos, yo incluida, cumplíamos sus órdenes.

 

Una  vez nos fuimos del bar actuando una pelea de novios, para que se pudiera robar un trago y salir disimuladamente. Me ponía a prueba sin dudar, y dándome motivos de duda sobre mi.

Me hizo reír y enojar con sus teorías sobre la rebeldía y la música. Me dio confianza haciéndome desconfiar de mi misma.

 

Se fue un día a la gran ciudad, y por mucho tiempo no  supe nada, apenas unos datos perdidos extraídos del  Messenger.

 

En julio volvió. Distinto, pero  si grandes modificaciones visibles.

Las cosas invisibles  estaban, sin embargo, flotando como niebla y  como hilos de colores en el viento, sobre su cara.

 

Llegó a nuestra mesa del bar  y  otra vez me intimidó, pero no me dejé convencer por mí. No me di bola,  y lo miré con mis ojos abiertos

 

 Y otra  vez, pero en  medio del invierno, me desarmó los argumentos del frío.

 Y ayudó, junto a otros, a convertir el departamento de la tía, en La Mansión.

 

Desplegó su  risa y su vulnerabilidad.  Mostró su amor por las cosas y la gente. Nos pintó de azul y verde la cara.  Nos llenó la casa de humo de camel, me emborrachó  riendo, me ordenó  la complicidad,  me abrazó  dulce y  melancólico, me confió  muchos  no secretos, me volvió a emborrachar, tiró piedras a la iglesia, me impulsó a quererlo más, hizo enojar y reír a muchos y se volvió a Buenos Aires dejándome un olor a felicidad casi perdurable, sacándonos el frío de julio, al fin.

  

Ni me enterao (a.k.a : el rapidito)

Ni lo  que dura un tema de Fito Paez!

Nene, media pila, que una no es un cacho e´ bofe

Ellos

Juro que fue sin querer

Un solo abrazo  bastó

A veces no se  necesita nada más

No quiero exagerar

Todo se

Oscurece

Todo se

Oscurece

Pido perdon por

Abrir las puertas indebidas

Buena suerte me gustaría tener

Lo que no creo que pase nunca

Olvidate, pebeta...olvidate

Fácil es la vida de otros

Es una desazón darse cuenta

Romper con todo...eso  debo hacer

La pampa tiene el ombú, el ombú tiene la hoja y la mama tiene la hija para que yo me la ...

Hay vecinos  nuevos en el barrio: Marcelo, sus Salieris y mis anhelos todo  mezclados en una loca loc telenovela internética. Pasen  y vean

(como el sistema de poner links a los cosos cambió y yo soy del campo, acá les dejo esto: www.salierisdelacanna.blogspot.com  www.marcelolacanna.blogspot.com . No dejen de pasar por lo comments)

Dani

¿Fue en enero del 99 que te vi por ultima vez? ya ni me acuerdo... Eran días húmedos, en Buenos Aires, con los pibes en lo de Julián..

Recuerdo, sin embargo, mejor un viaje tuyo al pueblo en verano, cuando  estabas entre La Pampa y Chaco..., tan jóvenes y  giles, no?

Anoche te vi en  sueños y estabas mal. Me decías que muy pocas cosas tenían sentido más allá de tus nenas. Y casi llorando me abrazabas.

Después tomábamos un tren desde lo de mi mamá ( ahí estábamos) hasta mi casa. Lo loco es que vivo a 7 cuadras, y en el pueblo no hay trenes urbanos.

La obviedad se desenrrollaba a boca llena.

La piel cambia, Dani, pero  adentro, adentro de las pieles, los estómagos  y los corazones hambrientos, estamos nosotros.

Te quiero mucho. Y espero  verte pronto

Agosto es a veces así

Me enconté un discman arriba del escritorio de mi vieja. Es de un amigo de mi hermano, que se lo prestó..y adentro estaba Días y Flores, de Silvio Rodriguez. Hacía  tanto tiempo que no escuchaba esto...

Aunque no esté  de moda

 Hoy de mí hacia ti, hoy de ti hacia mí
quiero hacerte un regalo viejo.
Desempolvemos algo las pasiones lejanas
algo de aquellos sueños sin ventanas.
Vivamos de corrido, sin hacer poesía,
aprendamos palabras de la vida.

Desnudémonos pues como viejos amantes
que lo mismo de siempre nos queda delante.
Desnudémonos pues como viejos amantes
que se apague la luz y que el sol se levante.

Te quiero salvar de tu desnudez
en pleno centro de la soledad.
Me quiero salvar haciendo revolución
desde tu cuerpo de cristal.

Algo nos está pasando, ayer te leí una mano
y cada dibujo al verme me interrogó.
Algo nos está pasando, ayer apreté el interruptor
de encender la luz y encendí el sol.

Hoy de ti hacia mí, hoy de mí hacia ti
vamos a hablar en voz muy baja.
Dime lo que te pasa, déjame levantarte,
déjame darte un beso y curarte.
Vivamos de corrido, sin hacer poesía,
aunque no esté de moda en estos días.

Aunque no esté de moda te pido una mano,
mis entrañas no entienden de estética y cambios.
Aunque no esté de moda repite conmigo:
quiero amor, quiero amor, quiero amor compartido.

Te quiero salvar de tu desnudez
en pleno centro de la soledad.
Me quiero salvar haciendo revolución
desde tu cuerpo por variar.

Algo nos está pasando, un ruido como de pasos
viene en la oscuridad y se vuelve a ir.
Algo nos está pasando, desde que la gente está empeñada
en quererse amar y en poder vivir.

El vecino

Todos los días me encuentro con alguno de los de mi lista (http://guonderlan.blogia.com/2006/051901-me-tengo-que-animar.php), personalmente, por msn, o  soñando. Anoche estuve con uno en vivo  y en directo.

Quedate a comer, no gracias, bueno, pero pasemos a charlar al cuarto que vamos a estar más tranquilos... 

Lenguaje corporal suyo: pie derecho apoyado en  mi silla frente a el, pie izquierdo en el piso, manos en la cintura, tirado hacia atrás... En otro momento, se acercó y me hizo  masajes en los hombros, sin que yo le pida nada...

Que bueno  que somos vecinos, sí, que bueno, tenemos que juntarnos a ver una peli, cuando quieras,jajaja...todo esto matizado con una novia que, por suerte no conozco mucho ( tengo la puta costumbre de hacerme amiga de las novias de los  tipos interesantes) Histeria suya o pedo mental mío? un poco de cada uno

Lo conozco desde que era amigo de mi ex novio y yo  filmaba o sacaba fotos de la banda. Y desde antes, acada vez que se subía aun escenario, me volaba la peluca

El I Ching me dice que tengo que esperar. Y esta vez le voy a hacer caso