Guonderlan |
![]() Turismo por un barrio mental casi como cualquier otro
|
|
|
Se muestran los artículos pertenecientes al tema Tour turístico. Salgo a caminar por ahí, por las razones que sea: comprar tomates y frutillas, buscar una casa con un limonero en el jardín de adelante, pagar un impuesto, ir al trabajo, buscar una nena de trenzas jugando en la vereda, contar diez casas en una cuadra, o el trapo rojo que sea necesario. Y a veces llevo la guía de Buenos Aires de bolsillo, sobre todo cuando tengo que llegar a horario a un lugar que no conozco. Pero generalmente me guío por la dirección que lleva mi naríz o por algunos indicios en el camino: un perro que camina muy decidido, un auto naranja que dobla la esquina aquella, una calle muy arbolada o con adoquines, casa viejas y grandes ( generalmente eso es decisivo) Camino y no me pierdo. Ni siquiera caminando por calles algo oscuras sin señalizar. No me pierdo en el gran buenos aires, en esas cuadras con gomerías tristes y verdulerías alegres. No me pierdo en ese lugar donde ni siquiera se el nombre del barrio, o no me suena el nombre de ninguna calle. No tengo brújula y a veces esta ciudad me marea al buscar sus puntos cardinales, porque los edificios o las nubes no me dejan ver el sol o las estrellas para ubicarme. Pero nunca estoy perdida. Porque descubrir esos caminos hace que me encuentre. Nunca los conté, pero haciendo un promedio, y teniendo en cuenta que en una época me lo tomaba muy en serio, debo andar por el número 385 El que nunca fue una realidad. El que descubrí al bajar del subte Sólo mi vocación La última vez que conté, alrededor de 10 Calculo que un promedio de dos horas por día, a lo largo de 31 años. Eso hace unas 22.630 hs Supongo que voy a ocultarlo, pero cuando tenga ganas. Ahora no Ambas. Pero da fiaca Gomas de borrar Una máquina expendedora de golosinas Casi 10, creo Sólo con un par 1)una familia 2)buenos amigos 3)un hogar 4) los sentidos sanos 5)ser bella 6)una bicicleta 7)pasarla bien 8)un cuaderno 9) uñas y dientes 10)una cama Permisividad Veamos: 4 Una casa con más de 3 habitaciones Sí, claro Lo de siempre: escribir el guión mental y que el universo decida el rodaje. (pero la productora soy yo) ¡Me encanta! Así estoy... El culo y la cabeza La entrepierna Los dientes Sacudirme la fiaca 1)ropa linda 2)un auto 3)un marido 4)un hijo 5)un departamento 6)computadora 7)teléfono 8) muchos amigos 9)ser linda 10)un buen pasar Capuchones de bic (Lo que sospechan es verdad: están desordenadas, y son absolutamente ciertas. Como las cosas de la vida) Las despedidas se disfrazan de muchas cosas a la hora de actuarse. A veces es un enojo, una pelea casi sin sentido, para no mirarse a la cara y decirse que nos hemos de extrañar. Otras es un beso muy húmedo y repetido, pero igual de deseable, en la oscuridad de las cosas, ahí donde nadie más sabe ( ni debería saber) Puede ser una mirada fija, brillante, un labio mordido, una cara de "no lo puedo creer todavía"... Una comida casera. Una canción para vos en la radio. Un apretón más efusivo en el hombro en el momento del abrazo. Una despedida pueden ser muchas cosas. Y siempre son cosas para los dos que estamos ahí, en el ojo de esa tormenta personal. Pero una bienvenida es algo que crepita adentro. Es que los ojos se descubran nuevos mirando ese paisaje. Es el viento de cambio en la cara, hasta el estallido. Estan íntimo, tan personal, tan profundo... Y lo mejor de las bien venidas, es cuando alguien más allá de tu piel, te dice, de alguna manera, que es otra alegría que hayas llegado allí. Vamos allá En abril del 2006 escribí esto Claro que me han quedado alguna que otra boca sin probar y, por lo menos, 3 vinos sin beber. Lo demás, sigue sucediendo Drogas en los circuitos. Circulan y modifican Como hilos de marionetas no dejan que el cuerpo caiga Falsa sustentación de la tristeza Despojos de carne, telas y huesos. Eso es el cuerpo Eso y la tristeza. Que no sube a la superficie. Se queda anclada en el fondo para no matar Si estuviera en la piel destruiría todo. Lo propio y lo ajeno La tentación es el cuchillo que investiga bajo las telas y la carne el lugar exacto en el que están los huesos No vivir en planta baja hace que asomarse al vacío de la ventana sea simple Pero ahí están las drogas. Para no tentarse con lo simple. Igaul tampoco sirven. La solución fácil nunca sirve La única respuesta es el dolor Cada gota de dolor lacera el cuerpo para gritar la vida. El dolor de adentro No el dolor simple del cuchillo en la piel, la trompada en la pared o el portazo en el dedo. El que nace del fondo mismo de cada célula cuando uno se da cuenta que está solo. El dolor es el mejor cicatrizante. Como la lluvia lava y cura. Sentirlo todo No anestesiarse con falsas esperanzas, inutiles optimismos y cotidiana ingenuidad. Que duela Que lastime Que ya no alcancen las lágrimas vivas o muertas en los ojos Que el sudor se añeje en los pliegues Que el temblor ya no tiemble. Gritar sin ruido para oirse adentro Y después dormir casi sin soñar. Y al otro día, casi no duele Casi No me olvido Porque me sigue pasando... Días de furia La Plata y las ganas de terminar la carrera Ver a los amigos en el escenario y tener la absoluta certeza de que eso es la vida de los que uno ama y la vida propia, de de uno mismo Ver tus dedos en el bajo, tu pelo largo en el viento, saberte cerca y esperar. Escucharte tocar y soñar volar a la tarde de domingo triste de Buenos Aires y soportar el frio, la lluvia y el desencuentro sólo para audiover a Les Luthiers amor amor Cruzar a Jorge y a Carlitos, decirles sin palabras cuanto me han salvado, cómo los amo a ellos y a los otros saberse sola, sin tener alguien con quien compartir tanto amor que sale por los poros y está en el aire llorar en la llovizna, asi se disimula buscar asilo en estas calles, escuchar tu voz en el teléfono. Saber tu sonrisa del otro lado Ya no se cuanto te necesito ( esto que sigue es diferente, pero es lo mismo) Te amo, eso no cabe dudas Te amo tanto. Y siempre me da miedo no poder compartirte. Quiero que otro te ame como yo. No hay egoismo cuando pienso en vos porque me hace feliz saberte cada dia un poco más. Aunque nunca termine de conocerte (estas ultimas líneas me las digo a mi misma, desde lo más profundo de mi ego y mi esquizofrenia) Y amo a otros tantos Amo a los que veré a los que ya vi a los que escuché ya no se que hacer con tanto amor, a veces no correspondido Quiero darte una porción grande a vos, para que me correspondas Hoy es 1 de agosto y vamos a ir a hacer el ritual de la Pachamama al Parque o al patio de los Martínez, todavía no sé. Es importante hacer esto para mí. Es pensar en una madre que nos da, que nos cuida en la medida que le damos o cuidamos. Todo este año que pasó ella se portó muy bien conmigo. Cumplió mis pedidos y me cuidó mucho. Pero, como quizás no fui muy específica en algunas cosas, hizo lo que pudo, lo que supo o lo que la divirtió Y por eso algunas cosas fueron desorganizadas o caóticas, vistas desde afuera. Pero en el fondo todo sucedio en la medida de lo debido: pedí amor, y a falta de uno, me enamoré de dos. ( y eso implicó estrujamiento de todas las célilas de mi cuerpo) Pedí trabajo con mis manos, mi cuerpo y mi cabeza. Y obtuve varios, que me dejaron feliz y agotada, pero no más rica que antes. Diré que sobreviví más cómodamente (por lo visto el contrato dura un año, porque la semana pasada se terminó mi trabajo formal, y otra vez ando en la búsqueda) Pedí reuniones con amigos. Y risas. Y tangos Y rock. Y alimentos de cuerpo y alma Nada fue desoído Pero siempre hay que dar en la medida de lo pedido Hay que ser generoso con la Pacha Armo mi canasta , llevo una pala... me abrigo y salgo entonces al frío del pueblo Veremos que depara este año que comienza Intolerancia Todas las mañanas me despierto y bajo a la cocina, a preparar el Una mañana me desperté con una caricia en mi cabeza, en mi pelo enroscado en la almohada Era un día de semana, pero el despertador no había sonado. Otros llamados llegaron antes. Una mañana te quedaste ahí, a mi izquierda, en mi cama. Y no te fuiste de ese lugar También te pegaste a mi compu, eligiendo música que te gustaba, trayendo la tuya propia. Igual que con los libros Leía lo que me mostrabas mientras vos te zambullías en mi biblioteca ecléctica y me preguntabas sobre cada libro el porqué, el cómo y el cuándo lo había leído, o qué había producido en mi. Cociné tus comidas favoritas, vos descorchaste esa botella. Y esa otra. Te reíste de mis pavadas, y yo también de las tuyas. Y ahí nos dimos cuenta de que no eran ninguna pavada. Me cepillaste el pelo, para jugar... Y yo conté los lunares de tu espalda y los comparé con las constelaciones, hasta que me di cuenta que formaban la misma figura que El Centauro Una mañana me desperté dandome cuenta de que lo que quería vivir ya lo estaba viviendo. Una mañana me desperté y me di cuenta que había estado soñando un sueño hermoso. Que nadie estaba cerca para contarselo. Y que dependía de mí salir a buscar las respuestas a la calle fría, o quedarme adentro llagandome la carne con las lágrimas. Mejor busco los guantes y la bufanda, no? Navegando por ahí encontré esto. No es maravilloso? Pasé por la casa de lo tangible, y a pesar de mis anhelos diurnos y nocturnos, nada se movió en mi. Y seguí de largo. Ya antes había ido a visitar a lo imposible, y entre risas y regalos, casi me olvido de su propia condición. Sua manos son una tentación absoluta. En el medio de tantas vueltas, le mandé un mensaje a lo plausible, pero no quiso salir de mi teléfono. Entonces desistí. Me volvía a cruzar con lo imposible, disfrazado de otra cosa, pero lo reconocí igual. Y di vueltas y vueltas en bici toda la noche Me enconté un discman arriba del escritorio de mi vieja. Es de un amigo de mi hermano, que se lo prestó..y adentro estaba Días y Flores, de Silvio Rodriguez. Hacía tanto tiempo que no escuchaba esto... Aunque no esté de moda Hoy de mí hacia ti, hoy de ti hacia mí El finde fui a La Plata, uno de los suburbios de Guonderlan (Guonderlan tiene cachitos de Quilmes, Vicente López, La Plata, mucho de 9 de Julio, algo de Mar del Plata, bastante de Buenos Aires y un chiquitín de muchos lugares más. Es un barrio grande) Y me encontre con mis Paralelos,m is chicos teatreros, mis amores , y también con un par de desamores viejos, para que negarlo. Me maravillé viendolos ensayar El Pupilo y el tutor, de Peter Handke. Son unas bestias de teatro, y yo me quedé un poco atrás. Pero lo tomé como un desafío, y ya estoy en carrera ( que alcaucil! si ella no es la mejor alumna, no se soporta!) Lo vi de casualité a Gus, alias el tanguero, alias revolucionador de hormonas e ideas,alias el enquilombador mental del barrio del Mondongo. Pero no surtió el efecto que hacía antes. Y lo único fuerte que me generó es la duda de porqué se mantiene exteriormente tan joven, el muy guacho. Me quedé a dormir en lo de Jose, que es como la casa de unos tíos piolas, con canarios y zapatos que se cosen de música de fondo. Me encontré, también, con sus viejos compañeros de la facultad de Naturales, botánicos, paleontólogos antropólogos y demás que, mezclados con el heavy metal y el excesivo cuidado capilar, hacen una mezcla explosivamente sexy.( ay ay ay Fernando.....) Y a pesar de la tentación loca de volver (más que nada después de que la guacha de la Peti me preguntó cuando volvía a vivir ahí y mi cabeza empezó a las vueltas) me volví contenta al pueblucho lagunero, sabiendo que estoy en camino, pero por otra ruta. Creyendo, también, que voy a volver, claro. Pero no es el momento. Volví a casa teniendo la certeza de que la adolescencia total ya fue. Quedan restos, obviamente. Y no sé si desaparecerán, pero no son lo más importante. Guonderlan está cambiando. Hoy me di cuenta queme robaron el cartelito con el número de mi casa, que tan amorosamente había pintado en batik. Eso me puso triste, a pesar de la alegria diaria de tener que cruzar la plaza para ir a casi cualquier lugar, o de haber hecho taichi ayer a la noche, con esos ojos ahí... Me vestí de rojo, sin embargo, para salir por las calles, pero la bici se me pinchó, no tengo mucho trabajo, está por llover y yo pensaba lavar ropa. Y conocer alguien interesante que quiera compartir un mate y una peli, además de intercambio de fluídos, o al revés, alguien que quiera otros fluídos además del mate ( o sea, las dos cosas juntas) se está complicando. Hay como un dolor de cuello que va más allá de mi propio cuello. Es como si me dolieran cuellos ajenos, esternocleidomastoideos que no me pertenecen, y que me los gané en una de esas rifas que comprás por compromiso, y que ni pensás que la vas a sacar. Me saco granitos, me depilo las cejas, me tiento con cortarme la peluca, o hacerme un tatuaje, o algo así...pero cambair la dermis es lo jodido. Lo de afuera es lo de menos. Hay como un olor a asado frio en el aire, que molesta y no me deja concentrarme en nada. Por más que prenda sahumerios y tire perfumes, se mete adentro de la casa y me hace acordar que me tengo que poner las pilas con la dieta. Y, encima, se me rompió la mochila del inodoro. |