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Guonderlan

Sin palabras

El agua estaba fresca, pero no fría, tan azul de tan transparente...
Yo me hundía, pero no dolía, más bien era como un baño de lucidez.
Cuando me asomaba, el paisaje ya había cambiado.
Todo se veía más claro, aún de noche; y era la fiesta.
Dios jugaba conmigo en los pasillos de una galería, y me auguraba felicidad en la película que iba a filmar.
El barrio se volvía brillante, y a la vuelta de casa había un cine, en donde todos nos encontrábamos.
¿Qué más se podía pedir?

Posible Pedro

Vacío en tus ojos. Pero no por falta de contenido.
Vacío como magnitud infinita. Como espacio incontable en donde perderse o encontrarse
Y tu mente, tan suave.
Me da miedo que te de miedo que me de miedo y así todo el tiempo.
La represión como forma de la acción.
Y la acción como forma de la represión.
Vacío absoluto en mis días, pero vacío como falta de vos.
No sueltes. No suelto.
Llevemos esto hasta la orilla.

Haciendo agua

Lagunetas en mi
Lagunones de mi
Yo, que fui Hamlet
ahora quiero ser el mismo Shakespeare.
Desvestirme el disfraz
y trepar todo el muro.
Rasguñar lo liso hasta cansarse
y descubrir la rugosidad en la mañana
Laguna
Te camino y te cruzo
Y del otro lado me encuentro

La leyenda de las tres lagunas, casi como me la contaron

Cuentan que eran dos hermanos los que se enamoraron de ella, y que se fueron a pelear allá, a lo lejos. Y que ella corrió y corrió para impedirlo. Pero llegó tarde. Y se encontró con uno de los cuerpos. Lloró sobre él, y fue en busca del otro, siguiendo el claro rastro de sangre. Y lo encontró no muy lejos, muerto también.
Lavó el cuerpo herido y ya sin vida con sus lágrimas, y apartándose de él, mucho más adelante, lejos de las tolderías, y sin razones para vivir, murió de pena, llorando.
Adonde quedaron sus cuerpos, el viento, la lluvia y el tiempo crearon las lagunas.
Ahora sólo queda esta. Las otras murieron, como los indios que las formaron.
Mirá vos, se murieron por amor, y su recuerdo hecho laguna, murió también. Murió de progreso.
Morirse una vez, ya es difícil. Imaginate dos.
Amor y muerte. Linda combinación para ser la base en donde construimos nuestra historia, no?

Y

Y de repente te pasa que esas ojeras se vuelven irremediablemente dulces.
Y te pertenecen tanto como esas venas verdes que corren desesperadas bajo la piel.
Y las amás, como si fueran las últimas, las únicas
Y son.
Y la sangre se te llena de burbujas incandescentes.
Y los ojos de los seres cercanos florecen y se aplastan contra los vidrios.
Y decís basta y abrís la ventana. Y todo entra, de golpe.
Y el eco es tan perfecto, que te dice todo aquello que jamás se te ocurriría decir.
Y nadás en el aire espeso del sol de esa tarde.
Y gritás de gozo, de dolor, de asco , de ganas.
Y te das cuenta que todo eso es casi nada al lado de todo esto, que es casi todo.
Y eso, viste?

¿Mudanzas?

¿Y ahora?
Sin plata, sin oro ¿cómo traer a alguien nuevo al barrio? ¿qué empresa de fletes aceptará tal mudanza? ¿cómo sobrevivir sin una casa confortablemente equipada, por lo menos con lo básico?
Esperaremos en la vereda hasta que salga el sol
Pero esta noche está más fría de lo que esperábamos.

Infecciones

De repente, un asco ancestral por la vida subió por mi pelo. Como una araña pegajosa, quise sacarlo a manotazos, pero sólo logré pegarme a mí misma.
¿Por qué, por qué esto se aferra a mi cabeza?
Corrí a la ducha, pero el agua fría o caliente, no cambió nada.
ESO seguía ahí.
Me di cuenta, con auténtico pavor, que debía dejar que se fuera solo.
No sé hasta que punto podré soportarlo.
Me quedo quietita, apenas respiro.
¿Alguien me mira y me dice si ya se fue?

Uf

Apatía asquerosa
Todo ese sol en la calle y yo tan sin ganas de salir a cazarlo.
Y, para balancear, me detengo en cosas tan inútiles como esto.
Voy a salir a correrle al viento en bicicleta, a ver si se me pasa.

Cotidianizada in extremis

Ni pensarlo.
Ordenar el mundo que nos rodea nos crea esa sensación exacta de master of puppets que no está tan mal, a veces, pero no es bueno cargar sobre los hombros, llenos de caspa, todos los días.
Ni hablar.
Casi sin pensar las cosas también pueden ir saliendo, lo mejor es ponerle ganas, te dicen por ahí los vecinos.
Y sin embargo, no tengo ni ganas de tener esas ganas.
No tengo onda, me dijo un amigo, hablando de sí.
Pero yo pensando en mí me pregunto, ¿hay que tenerla por obligación o por gracia? No sé si es algo que te cae... o lo buscás, o qué.
Nada que hacer.
Hoy es domingo, y encima nublado .
Ayer mi equipo empató.
Tengo mis botas de gamuza mojadas por motivos que no vienen al caso.
Y sin embargo, me siento bien
¿es un pecado?

Hay que sacarlo todo afuera, como la primavera..*.

Y llegó el vómito que marca el cierre de finitivo de una etapa de borrachera general.
Sacar las tripas en un grito, no es lo mismo que sacar la mierda. Mierda es lo ya digerido, lo absorbido, lo terminado.
Pero el vómito de ideas y de tinta es inmediato a lo que te descompone por adentro.
Te deja débil, pero con un vacío interesante de llenar.
Catarsis, que le dicen...

* El título se lo pedí prestado a Nadia

Mirar hacia adelante

Qué maravilloso cuando una mirada, nada más, te devuelve la fe en la humanidad, o el amor, o la felicidad y esas cositas.
Gracias Diego.

Tiempos que corren

Anoche me encontré con vos, y charlamos sobre el desamor, la inminente primavera y esas cosas que nos pasan.
Vos me contabas de tu soledad, yo de la mía.
Vos te quejabas del frío de la noche, y yo del del día.
A veces me pregunto si esto que tanto estiramos no es parte de nuestro raye fatal.
Qué manera de perder el tiempo, pordios!

Bla

Está y no está.
Cercanía irremediable.
Me mira pero su mirada no es para mí.
Me ahogo.
Me dejo ahogar.
Me abandono en la hondura del agua de sus ojos.
Me muero y muero.
Aguanto la respiración.
Extrañamente sólo respiro cuando él no está.
Prefiero esta apnea fatal, sin embargo.
Lo único que me pertenece de él es su ausencia.
El silencio de su música en mi oído.
La boca que no es, que no será.
Su infinita sonrisa que persiste, aunque hace rato que él ya se fue.

*******conciencia absoluta y total de la soledad*******

Eso me pasa últimamente, a pesar de los amigos inusitados y maravillosos, a pesar de la familia, que siempre está ( aunque no querramos, incluso), a pesar de los ojos de tantos que hayan pasado por el lado de afura de la ventana...
Es eso. El lado de afuera.
Del lado de adentro estoy sola.
Y ya no quiero.

Charla con un ser humano sin blog:

Ma Lau: leíste mi blog? Te gustó?
X: sí.. y después , saltando de link en link, conocí otros...ay ay ay ustedes los bloggers!.....
M: qué?
X: si tuviera que definirlos.... no sé.... son como...periodistas de su propia almita, chusmas de sí mismos, ombligueros in extremis...
M: y?
X: no sé... me pareció muy clasemedia el asunto. Psicoanálisis, inglés, trabajo de oficina o estudios universitarios. Gato y perro; mamá y papá.
M: pero yo no tengo esas cosas, bueno, no todas.
X: pero quizás las tuviste,o quizás las añorás, o deseás.
M: y por eso creés que tengo un blog?
X: No, por contagio. Ser blogger es una enfermedad altamente contagiosa, que espero no adquirir...
M: Vos sos mi amigo, no te preocupes... pero ya vas a caer

Veda hasta fin de año

Azul, de nuevo, pero esta vez diferente.
No son los mismos ojos ni el mismo azul.
Este es un azul que viene de cerca.
Pero ni siquiera importa si es azul. El color, esta vez, es lo de menos.
Miedo, eso sí. Y más que antes. Porque esta vez no creo que esté permitido, por eso de la moral y las buenas costumbres y lo que va a decir, si se entera, que va a pensar....
Así que debo guardar todo para dentro de tres meses, si es que aguanto, y portarme correcta y academicamente.
Belleza y alegría inusitada por los cinco costados.
Olores que aún no son
Todo esto, entre otras cosas, llegó con el perfume de las fresias esta semana.

Il morto qui parla

Era LA FILMACIÓN de LA PELÍCULA.
Tenía que llegar, como sea. Pero yo estaba lejos, en el campo, cerca del espacio exterior.
Y el rodaje era en Getafe, o algún lugar parecido.
Más allá de las vacas inflables nuertas al costado del camino, y de la lluvia intermitente, yo tenía esperanzas de llegar. Una amiga holandesa me daba animos.
Le robo los cosméticos a mi tía, para pintarme y disimular la terrible hinchazón de la boca, que de tan deforme, me hace fea.
Pero corro, y llego.
Me acompaña mi abuelita, de sombrero y sobretodo. Nos metemos entre la gente, y leyendo los carteles me entero que el casting para hadas ya terminó, y lo lamento.
Pero ya adentro del circo, cerca de los galpones en donde se va a filmar, mi abuelita se acerca a un mostrador, y le grita algo en italiano a un viejito arrugado, con cara de mandamás, y que lleva un saco morado y bordó de solapas raídas.
El señor se acerca, y yo trato de explicarle que quiero trabajar en su película, pero él sólo entiende italiano. Señalo a mi abuela y le digo que es mi nonna, y él, fastidiado, dice algo así como "¿quiero yo acaso una versión pequeña de ésta señora?". Me sale decirle cosas en castellano, y un tío abuelo se abre paso entre la multitud y le explica al director que yo "parlo en Jocaigna" , entonces él pone su mejor cara de impaciencia, y se digna aescuchar mis palabras.

Suena el timbre de casa y me despierto.

De haber podido, le hubiera dicho:(con la alegría más grande, porque pensaba que estaba muerto) ,.Federico yo quiero trabajar en tus películas porque son mías también, y porque quiero que la imagen que tenés en la cabeza sea la imagen de todos.
No me va a quedar otra que filmar lo mío

Subtitulado incorrecto

Sí, le saqué el subtítulo ("blog poéticamente correcto") porque no es verdad.
Dejemosló en lo de Turismo mental, que en eso estamos.

Nacimiento

El barrio este nació en La Mansión de la Laguna.
Y el génesis decía algo así:
No todo lo que nos sucede pasa en La Mansión. La Laguna entera es un
mundo distinto. Muchos de los aqui viven, al llegar por primera vez
a la casa, se sienten maravillados ( y algunos asustados) por el
parque, el puente, la Laguna misma.
Y del otro lado de La Laguna hay un barrio especial. Geograficamente
hablando, La Mansión pertenece a él. Se llama Guonderlan. Y dicen qu
habitan hombres de ojos hermosos, con perfume a verano. Y mujeres de
pelo azul y vestidos rojos.
Detrás de la Laguna están las calles empedradas, por donde ningún
coche circula jamás, sólo bicicletas. Y hay árboles con frutas, y
flores, como en los patios de La Mansión.
En el barrio de enfrente de la casa dicen que viven seres
melancólicos y alegres.
Y que hay un juglar que recorre esas calles sin autos contando y
cantando lo que vendrá

Es muy dificil espiar a los vecinos de La Mansión. Imaginensé, con
toda esa Laguna rodeando la casa... Pero no olviden que desde la
torre se ve toda la ciudad, especialmente Guonderlan, el barrio de al
lado. Pispeando tras las cortinas podemos ver que las callecitas
tienen murales hechos de mosaicos de colores, y enredaderas, casi
siempre verdes, o rojas.Hay fuentes y surtidores en las paredes y
en el centro de las calles empedradas. Acuerdensé que ningún auto
pasa por ahí, sólo bicicletas
Hay un tren que pasa por las afueras, y cada pocas cuadras hay una
estación, llenas de árboles frutales, como casi todas las calles.
Pérgolas y kioscos de banda por los rincones.Y bares y almacenes
por las esquinas. Ventas de telas y perfumes...florerías y
heladerías...
Así parece ser Guonderlan, pero sólo de día.
Más chusmerío en el próximo boletín

Perseguida por mí

Los gatos de los tejados me observan. Ellos saben.
El helado que pedimos sólo puede ser de dulce de leche, aunque no sea uno de mis favoritos. Pero, es lo que hay.
La calle concurrida, el auto robado en el que huimos, pero no muy lejos...
Todo se conjuga en la casa de alguien que dice ser nuestra amiga, pero que es una desconocida más, tras las máscaras de siempre.
Pelos que han sido largos, ahora se ven cortos. Y feos.
Nada de lo que pasa parece satisfacerme. Y sin embargo, me siento resignada a resignarme.
Pero trepo por el tapial que limita las cosas. Y más allá de mí, el cielo es inmensamente azul.

Abro los brazos.