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Guonderlan

Rabia por no

Te comés la uñas, y yo el sueño
No dormir tanto a veces duele
Espero tus palabras escritas como agujas de jeringas milagrosas y dolientes
Nunca llegan a término
Sigo esperando
Mirás como Crema del cielo: tan azul y tan helado.
Tan dulce también
Tan falso
Venas que laten sin mí te recorren
y me llenan de sangre los rincones del patio que no tengo
Esperar es la no acción, así te espero
Hasta que la siesta clame agua y fuego
y pueda por fin romper el maleficio
Ya escucharás mis lágrimas romper el asfalto del verano
Seguí esperando
Yo estoy en eso

Cómicos de la legua

Llegamos a Guonderlan a través de una ruta arbolada y sinuosa, a bordo de nuestra nave blanca.
En el valle nos esperaban con vinos rojos y brillantes, y canastas de frutas anaranjadas.
Desde lo alto de la colina, antes de llegar, se veían las casas de techos de tejas y colores, los árboles rodeando el barrio, los coloridos banderines de la feria y all´´a, más lejos, el mar.
Dejamos el auto en las afueras y salimos a caminar. Nos avisaron que tendríamos que actuar en el escenario principal, en la playa, de noche.
La felicidad nos desbordaba.
Alguien se aferró a mi mano y caminamos por el empedrado cantando.
El sol se fue poniendo cada vez más rojo, y cuando se fue, nos abrazamos y subimos a las tablas.
El público sonrió, espectante.
Y la noche se llenó de nuestra luz.

Desamor colectivo

Mi amigo está triste. Se cruzó por casualidad con una mujer que tiempo atrás le había llenado la cabeza y el cuerpo de amor, y que por asquerosos destiempos no pudo retener.
Mi amiga está triste. Su pareja o algo así no está. Se borró de la cotidianeidad como un dibujo hecho con tinta bajo el agua. Está sola, y lo sabe, pero no lo sabe.
Mi amigo está triste. Está enamorado de alguien que no le corresponde, y se obnubila con falsos amores que no son amables. Todo lo hace para no pensar siquiera en sufrir.
Mi amiga está triste. Meses más tarde se dio cuenta que la persona con la que está jugó un papel y no se mostró verdadera. Que la envolvió de palabras, pero ahora los hechos la están matando.
Mi amigo está triste. Cree que la persona que ama o cree amar, podrá cosntruir algo con él, algún día. Pero ella ya construyó las cosas con otro, y para mi amigo es irremediablemente tarde.
Yo estoy triste. Todo lo que pretendo de mi amor es que sea correspondido.
Y no estoy ni cerca.
Ya no hay nada más para decir.
Vientos de cambio se aproximan.
Muerte inminente de las cosas.
Por suerte nos tenemos a nosotros, y así el desamor no es tan terrible.

Autosalvación

Iba a postear la más maravillosa carta de amor que he escrito, pero es algo muy íntimo como para ponerlo por acá, en este momento. Sobre todo teniendo en cuenta que el susodicho destinatario no tiene ni la más pálida idea de mis sentimientos e intenciones. Así que cuando todo esto se termine (porque todo termina), aparecerá. O no.
Lo único que se puede decir, es que su existencia hizo que me quedara en La Plata, y su existencia, hace que me aleje.
Me voy de esta ciudad cruzada: Guonderlan se muda de barrio, a otros barrios, a descubrir las calles que ya diré que me pertenecen
No soporto el desamor.
Ahora sé que es un viaje, una mudanza y quizás hasta una huída.
Sé que suena egoísta, porque lo es, pero me quiero salvar.

Fin de semana salvaje

Mal de amores, dudas existenciales, amagos de besos con gente que no corresponde, sueños apocalipticos y perturbadores in extremis, obras de teatro con hombres en bolas, dos horas diarias de llanto, taza preferida rota, ni un centavo literalmente en los bolsillos, salsa merengue y rock and roll, caminar hasta quedarse sin piernas, ordenamiento abrupto de placares, cruce de Charly García y finalización del paquete de yerba.

Despistada

Estoy al borde del viaje o de la fuga, todavía no los distingo bien.
Pero el barrio me aprieta por los cinco costados, y quiero respirar.
Buscaré asilo o consejo por otros lares.
Y volveré con flores y caramelos para todos.

A veces te odio, a veces me das pena, no se...

Gelida luciérnaga adornada de yuyos sucios.
No lo molestes más al ángel, que no puede volar.
Ni siquiera se deja querer por mi.

Odiseas

Llegó la hora del desembarco, mi Ulises.
Después de enfrentar tantos tifones, sirenas que te encantaban aunque no sean ella, Circes que transformaban a los demás en bestias salvajes... Y vos, fija la mirada más allá.
Ya estás a las puertas de Itaca. Y el problema no es si ella no te reconoce, o está con otro, o se arroja o no sobre tus brazos.
El problema es pronunciar la excusa exacta.
Explicar porqué tardaste tanto

Estampilla

Estampilla

Manden fruta

Antes de volver a casa

Frente a la fuente de la plaza del centro del pueblo, sentada en el monumento del señor serio y triste, me miraron asombrados las palomas y el amanecer.
Convoqué uno por uno a todos mis fantasmas, y después tomé asistencia, no vaya a ser que alguno se hubiese quedado dormido y se perdiera mi discurso de bienvenida.
Los dedos, llenos de olores de chocolate y nicotina ajena, dibujaron sus rostros en el suelo de piedritas, en el aire del domingo, en el agua podrida de la fuente, en el perfume del az(h)ar.
Los miré a los ojos, gastados de tanto mirarme en ellos, y les dije:
Gracias por construirme los sentidos y el sentido de lo que soy.
Gracias por traerme a la vida con sus fábulas y mitos sobre mí misma.
Pero antes de que nos vayamos a dormir, diganmé gracias. Si existen o existieron, es porque yo los construí.
Las risas se desplegaron como un bostezo en la mañana. Burlándose de mi se despidieron.
De a poco fueron volviéndose turbios, transparentes.
Y con los recién desperezados rayos del sol, me desvanecí.

Formalidades

Miligramos de lo posible en la forma de acercarnos:
Buenas tardes ¿Cómo estás?¿Qué contás? ¿Cómo te fue ésta semana? ¿Me trajiste algo?
Y miles de etcéteras que te construyen en mí.
Pero todo puede cambiar.
Esas son tus palabras

(Si los hombres que rondan mi vida supieran cuántos de ellos califican de hombre-hambre...se arma la hecatombe! Pero el anonimato en estas cosas es una poética forma de la cobardía. Y lo importante es la dimensión poética del asunto, o no?)

La vida más allá... de las letras

¿Los cuentos, las historias, las películas... terminan?
Siempre aprendí que uno se cuenta historias que no puede resolver en la vida real para poder, justamente, sobrevivir a esa sobredosis de realidad que te toca consumir a diario.
Pero ayer me descubrí pensando que será de la vida Claudia, uno de los personajes de Los Premios, de Cortázar.
Ella, que se había quedado tan triste cuando la novela terminó, y yo acá, sin poder consolarla porque no sé cómo...

Dejadeces

Hablando con diferentes hombres, ésta ultima semana, noté cierta resistencia de parte de ellos a los cambios.
Cambiar no es malo ( lo dice alguien que tiene pánico por los cambios bruscos y que los disfraza de "si todo es para bien..." . Parezco una tía...)
El tema es ver lo bueno de los cambios.
Y ahí te quiero ver! Porque en realidad, el miedo no es al cambio en sí, sino a admitir que ese cambio existe, y así dejar de ser lo que uno fue hasta momentos antes de ese vuelco.
Transformarse en lo que uno se supone que, entre otras miles de cosas, no es. He ahí el dilema.
Pero mi opinión al respecto ( que tomo como consejo para mí misma antes que decírselo a los demás) es : DEJATE
Dejarse no es abandonar.
Dejarse es estar nadando en un río, y de repente, cansarse, o querer ver otra perspectiva.
Entonces uno hace la plancha, y mira las nubes y las orillas pasar como barcos.
Es un momento, nada más.
Quizás, a l volver a mirar la corriente, el nuevo barrio que se nos presenta sea tan o más amable que el anterior.
Por eso, dejate.

(Las opiniones de la autora al respecto del tema citado pueden y son propensas a cambiar. No hay que preocuparse, ella es así. O no)

Deseo

Volviendo al pueblo, por las rutas argentinas, de noche y feliz, miré el cielo.
Las estrellas eran un mar de ojos. Y todo lo negro era tan grande como el deseo...
Y de repente, una estrella fugaz. Justo en el momento que besaba el vidrio de la ventana.
No pude más que pensar en tu nombre, en tu suavidad y en la sombra que tus pestañas le dan a tu sonrisa.
Pero por sobre todo, en mi ignorancia total de vos.
Bueno, no te conozco mucho, pero por lo visto, ya formás parte de mis anhelos.
Eso es un problema. Pero la estrella que caía ya me lo va a solucionar.
Vos dejate llevar si ella te guía hasta mí.

En la variedad está el gusto, decía mi abuelita

Para combatir el aburrimiento, somos diferentes (iba a decir “Gracias a Dios”, “Por suerte”, “Por alguna razón” y otras huevadas, pero no estoy segura de que sea por eso. Y el tema de combatir el aburrimiento me suena mejor. Bueno, sigo->)Por eso, lo que a vos te alimente, a mi puede envenenarme.
Permitime que insista: No,gracias. No quiero.
Ta claro?

Actuar para vivir, parte 1000

Actores se consiguen en todas partes, dijo un gran director que no viene al caso mencionar. Sólo hay que saber ver, en el cuerpo y el rostro de los prójimos, la maravilla.
Convencerlos para que actúen en nuestras películas es tema para un próximo boletín.
(Vos. Sí, vos. A vos te quiero en mi peli. Ya vas a caer...)

Esas pavadas que hacemos ( o qué fácil que es levantarse el ego por Internet)

Siempre quise ser alguno de ellos, pero nunca me creí capacitada.
Hasta hoy.



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De repente, soy ellos. Y soy feliz

Prefiero un megaterio vivo y en celo, que una mariposa

Más allá del título, que no sé hasta que punto viene al caso, tengo el extraño don de asustar hombres. Un total éxito en semejante fracaso.
Cuando alguno me parece interesante, parece que me muestro entusiasta, y eso los hace huir por extrañas tangentes. Y quizás sólo quiero conocerlos, no más ni menos que eso.
Una ha escuchado toda la vida quejas sobre la histeria femenina, pero esto ya no tiene goyete.
¿Cómo proceder? ¿alguien me explica? Pero pido que alguien me guíe en el desarrollo de la histeria, porque eso de andar cambiando la manera de pensar o actuar del otro porque sí, me parece una gansada.
¿Cómo se hace para no asustar desde la sinceridad?¿eh?

Destinos rayueriles

Salgo a la vereda a jugar a la rayuela, y mientras dibujo con tiza azul mi futuro recorrido veo que los viejos árboles de la cuadra se llenaron de hojas nuevas.
Empiezo a jugar, pero mi piedra rueda lejos y mi rayuela se alarga. Ya no termina en el 10 o el Cielo, sino que baja por los adoquines.
Quiero saber adónde termina esto, y sigo y sigo saltando, buscando el final.
Llego a la puerta de una casa, que no es la tuya, pero vos estás ahí.
Me ves cansada por la rayuela, y me das limonada y buena musiquita, que siempre reconfortan.
Tus rulos sonríen y me doy cuenta que también estás lleno de hojas nuevas.
Me vuelvo al barrio silbando bajito y pensando que la realidad superó la ficción planteada por el MSN, y eso que no estaba nada mal.

Recién

Acabo de verte, colgado boca abajo, diciendo tu parlamento sin errarle ni una coma.
Acabo de verte con la cara pintada, con los ojos brillantes al lado de tanto dorado que te adorna.
Acabo de descubrirme repitiendo las palabras que te corresponden, llorando sin llorar
de ojos abiertos...
Acabo de pensarme con vos y para vos, creándote
Acabo de estallar, de largar mierda por los pies, y huir en mi bicicleta, alejándome de aquellos que creen creer ser mis amigos
Acabo de despertarme y nombrarte
Me pierdo en las calles de tu existencia. Nadie lo sabe. Nadie
Acabo de saber que estás presente, sin piel, en carne viva, como estaré algún día
Como estoy
Acabo de enamorarme