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Gente del barrio
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Se muestran los artículos pertenecientes a Agosto de 2004.
Un viento de agosto vuela entre mi nariz y el mundo. Todos temen a agosto. Es el mes que tienen que pasar los viejos para sobrevivir otro año. Es el mes de las tormentas y los cambios climáticos fuertes; de la tormenta de Santa Rosa, que se lleva el invierno, a fin de mes. Hoy es 1ero de agosto, y se hace la fiesta de la Pachamama, de la Madre Tierra. Y se supone que hay que tomar, en ayunas, unos tragos de caña con ruda macho y hembra, alternadamente. Dicen que te protege de las enfermedades y de la mala suerte. Pero es un trago difícil y amargo. Yo no tenía ese brebaje esta mañana, pero me tomé un trago de karma, que es casi lo mismo. De todas maneras, amo agosto. Los vientos del norte te limpian las cosas que acumuló sin querer el año. Voy a abrir las ventanas y voy a poner “La Máquina de hacer Pájaros” a todo volumen Ahí va una letra
COMO MATA EL VIENTO NORTE Cómo mata el viento norte, cuando agosto está en el día, y el espacio nuestros cuerpos ilumina. Un mendigo muestra joyas, a los ciegos de la esquina Y un cachorro del señor nos alucina. Háblame sólo de nubes y sol No quiero saber nada con la miseria del mundo hoy Hoy es un buen día, hay algo de paz, la Tierra es nuestra hermana Marte no cede, al poder del Sol, Venus nos enamora, la Luna sabe de su atracción Mientras nosotros morimos aquí, con los ojos cerrados, no vemos más que nuestra nariz Cómo mata el viento norte, cuando agosto está en el día, y el espacio nuestros cuerpos ilumina Señor noche sé mi cuna, señor noche sé mi día, mi pequeña almita baila de alegría Esto es un desorden. No puedo ordenar mis cosas. Y no hablo de mi vida laboral, sentimental, estudiantil y esas cosas casi sin importancia. No Hablo de mi habitación, mi casa, mi cuadra, mi barrio. Todo parece estar fuera de lugar. Voy a la peluquería, me corto el pelo bastante, y no pasa nada. Quizás me lo tiña de azul. Por ahí, el azul, ordena las cosas. Otra vez la mula al trigo! Y yo, que estaba tan tranquila, sin vos en mí! Y anoche, me agarraste de las solapas y me revolcaste por los molinos ingleses y el mismísimo Támesis. Estabas hermoso, brillante. Yo te besaba tanto... Tenías una cámara de fotos, y te encargabas de iluminarlo todo. Incluso a mí
Ya me desperté. Te voy a llamar. Se que no es tan bueno como soñarte ( la realidad es cruel conmigo, aveces) Pero quiero que me ilumines Ahora llueve. Parece que a agosto se le dio por moquear. El vecino nuevo hizo que me distrajera, y otra vez me olvidé de sacar la basura. Bendito seas Odoro por crear el perfume de los seres y lograr con ello el rechazo o el encuentro Olores que crecen y decrecen Se pierden y se encadenan Y se trasforman en memoria. Protege mi olfato de toda desgracia y sumérgeme en las olas del aroma Soñé con vos. Salgo a caminar por mi barrio y las callecitas se alargan y se tuercen, dándo me de pronto un rumbo extraño. Cómo si eso fuera lo más común del mundo, sigo ese camino. A la vuelta de la esquina, te encuentro a vos. Fumás un cigarrillo de caramelo, del que sale humo y burbujas. Tu cara cambia todo el tiempo, y con cada gesto nuevo, vos también te transformás.Y ahí pierdo la noción del tiempo lineal, porque cada gesto dura desde una eternidad a un pestañeo, pero no logro distinguir eso. Cada cara te de(s)vela cierto nuevo rincón. Eso me gusta Caminamos y hablamos, y con la naturalidad propia de un musical de Hollywood, empezamos a bailar, y las palabras que decimos se hacen música. Siento que algo crece, de golpe, en mi cara, y no lo puedo controlar. Es una sonrisa tan grande que casi me asusta, y digo casi porque el que de golpe se asusta sos vos. Y no me das ni tiempo de asustarme a mí. Trato de sacármela del rostro, pero no hay caso, y ahí se queda. Entonces, esa necesidad física de bailar decrece, y nos quedamos quietos, mirándonos. Te cuento de olas que vienen y que van. Seguís mirándome. Me decís que te olvidaste de cerrar algunas puertas o ventanas, y no querés que entre frío o lluvia, o se te ensucie todo. Entonces te digo que es cierto, que mejor vayas a hacer eso.
Mientras camino de regreso al comienzo del tablero, mientras pateo los dados a los que se le caen los números que marcan los pasos que doy, pienso: Estuvo lindo el baile, los pasos, el movimiento mental, la musiquita, la escenografía...Pero ahora, cuando llegue a casa, mejor será que me ponga a trabajar en otras cosas y otros vecinos. Y me convenzo así de fácil, y me sonrío. Pero aunque ya me aprendí uno sólo de los caminos que llevan hasta tu puerta, y aunque el viaje y el paisaje hayan sido maravillosos de recorrer, y aunque me acepte todas esas cosas de la vuelta, no me faltan ganas de bailar un poco más.
Y si te fijás bien, aunque en el comienzo diga "soñé con vos", esto no es Oniria
(ma piano piano se va lontano) Dos días de resaca. Eso es lo que dura despegarse de un mundo. No puedo asegurar que se me haya pasado, pero por lo menos ya no me duele la cabeza y el pecho. Y no tengo ganas de vomitar lo invomitable. Ahora tengo un mareíto dulce, que se lleva a las mil maravillas con lo amarguito de la vida. Hacen una linda combinación en el fondo de mi lengua. Ya me puedo despertar de dormir la mona y salir al sol, como una idiota. Ya puedo bailar en la calle sin caerme de traste al piso. Pero, como toda ola, esto va y viene, no vaya usté a creer..... No es que tenga un rapto de inspiración divina, ni extremas ganas de escribir así, de golpe. Pero estas cosas están en mi compu, y necesitan salir al sol. O sea, lo que sigue, puede ser tanto una lágrima del pasado, como una foto del presente, o un boceto del futuro. Así que, disfruten o puteen. Todo es bien llegado
María Lauquen La existencia de G. en mi vida, tantas veces atribuída a mi abuelita muerta, ahora caigo en cuenta que es así. Ella me lo mandó, desde algún lugar, para que sea parte de mí. Claro, yo lo confundo sistemáticamente con amor, o amistad, u otras cosas. O ambas. Y no era ese el deseo de Titina. Ella lo hubiera querido para ella, lo sé. Pero me lo encajó a mí. Y yo a veces me olvido que mi abuelita, además de chicata, era sorda. Soy una papa. Recién despojadita de su piel, paseándose muy oronda por la cocina. Y tan distraída que ni se da cuenta que se acerca la cucharita redonda con filo. Y es tan tarde, que ya no estoy entera cuando escribo esto, sino que hicieron en mi pecho un agujero. En un ratito nomás, seré un montón de papas nuassette. A veces veo a Guonderlan como ese sitio exacto en el que por primera vez nos besamos. Todo, en absoluto, se tiñe de un modo especial. Y aunque sea oficialmente de día, de repente todo se oscurece hacia tu color. Rota en mil pedacitos Tan chicos como las pielcitas que arrancás de tus dedos Vos, tan tatuaje indeleble en mi cerebro Y yo tan sólo un post de tres palabras en tu blog El post anterior se lee sólo desde el despecho. Lo que vendrá, vendrá desde el amor, que siempre tiene cosas más interesantes para decir Sepan disculpar María Lauquen Fresias (la felicidad hecha flor) Aromos café frío en la cara aceite de tren quemado mate en la cocina sopa eternamente garrapiñadas en la esquina piel usada bufanda de alguien olvidada en un sillón pochoclo de cine sugus confitados jengibre aula después de la clase de Actuación Esto se tiene que transformar en una buena historia , alguna vez Esta cosa nació con toda la intención de sacar afuera las percepciones del barrio, pero no pasa naranja. Vamos a ver cómo corno hago para que las cosas que cuento acá se hagan narración, y eventualmente, película Ayuden, che Seres masculinos que no conozco, pero se parecen a compañeros de la escuela de teatro. Y la habitación de mi abuelo, en su casa de quilmes. Mails con fotos que jamás me saqué, y sin embargo están ahí... Una amenaza marina palpable (otra vez olas gigantes, quizás?) La maldita y eterna sensación de llegar tarde a todas partes. Una casa vieja, y como de campo, llena de cachivaches sin organizar, y sin embargo tan bella... Sábanas húmedas y frías, como si la cama estuviera debajo de una gotera intermitente. Cuentas de Edelap sin pagar, y una madre que se ofrece a organizar cosas, que yo no quiero que se organicen. Y olor a café Y todo me pasa así. Desde principio de año, que creí poder construir algo con alguien que no sabía cómo catzo mandarme a la mierda, y yo adoraba de manera peligrosa. Y hoy, a la larga, lo agradezco(la delicadeza de no patearme él, hacer que yo lo despidiera gentilmente, y hacerse mi amigo). Pero no fue fácil. Después apareció el Licenciado. No estuvo mal para un par de días de distracción, pero su olor no me convenció. Y todos saben que para mí el olor de la gente es decisivo. Y después de él, grillitos en la inmensidad de la noche. Y días enteros suspirando por los ojos azules que nunca tuve. Y de repente, una luz, que me hizo olvidar a ese que venía arrastrando desde lejos. Pero su juventud avasalladora se opacó de golpe con una terrible trompada llamada “tiene novia”. O sea, la nada. Entonces un día me conecté de diferente manera a la red de redes, y lo rencontré a este niñhombre que me hizo sentir niña de nuevo, y como siempre. Y cuando lo tuve frente a frente, me di cuenta que también era mujer, no sólo niña. Sobredosis de felicidad en pocos días. Me llenó de colores en una semana y listo. Pero no debía durar más. Ahora veo otros ojos dando vueltas en la calesita de mi cabeza. Y todo me pasa así.
¿Cómo sigue mi historia? Girando cómo una peonza, y sin siquiera saber qué es una peonza... diría Woody Allen
Más novedades en el próximo boletín Empieza con uno común. Bah, ninguno es común, pero usaré esa palabra para diferenciarlo de uno múltiple, que es lo que trato de explicar. Teniendo en cuenta mi propia clasificación, uno común puede estar en alguna de las 7 u 8 categorías diferentes, pero ese es tema para otro día. Puede quedar estancado todo el asunto en ese lugar, que es mucho más de lo que algunos seres pueden pedir. Pero la intención de esta explicación es llegar más allá. Bué, a partir de ahí, la montaña rusa empieza a funcionar. Olas, olitas, maremotos que van y que vienen. Pero es eso: sólo el vaivén. (¡Digo “sólo” como si fuera poco! No tengo perdón...) Y de repente, sucede. Un metrónomo enloquecido, que de tanto marcar el tiempo a alta velocidad, parece estático. Un parkinson terminante. Una inundación inevitable Sumergirse eternamente en una pileta de agua tibia, mórbida, espesa. Y no ahogarse ni respirar, porque una ha desarrollado cierto tipo de branquias. Abrir los ojos mirando el sol. Reir sin parar de llorar. Mirar las estrellas en el campo, y dejarse llevar por el mareo que esa bóveda produce. Millones de vueltas de calesita resumidas en una. O sea, todas esas cosas que te pasan sólo con uno, pero reproducidas al paroxismo. Lei capisci? Soy el pivot mental de mucha gente. El clavo que saca a otro clavo. Entretenimiento asegurado y a otra cosa mariposa. Un backup, just in case. Me tiran la pelota y yo sólo la paso El analista diría ¿y por qué creés eso de vos, María? A las pruebas me remito, don, le contestaría. Mmm, diría él dudando, mesándose la barba. Mientras tanto, pasa el primer tiempo, y aunque el DT me cambie del puesto de defensa al de ataque, y aunque trate de moverme por toda la cancha como armadora, sigo usando la misma camiseta. En los entretiempos pienso lo importante del trabajo del pivot en el equipo, para consolarme. Pero saben qué? Ya me cansé. Voy a cambiar de deporte y de puesto. Siempre en equipo, siempre para mí. Estoy a punto de optar por el fútbol, para jugar de 10, de 7 o incluso de 9, con tal de meter goles. Pero temo quedar de 5, otra vez. La otra es practicar algún arte marcial, pero eso de golpear y de que te golpeen en soledad, no sé, no es para mí (mejor dicho, ya tuve mucho de eso) Acepto sugerencias Satanás (recriminandole a Dios): ¡Porque vos le diste tenedores a la gente, y después hiciste llover sopa! Dios (mirándolo como si le importaran sus reproches y cantando aleluya) Uia, ahora me dio hambre Yo (tratando de disimular los nervios que me dan al estar frente a estos dos): Yo me sé la tabla del pan. La leí en un libro, una vez: pan por uno, pan. Pan por dos, pan pan... Dios: Uh! Y yo que me pasé toda la tarde amasando... (Silencio incómodo con fondo de risas de íncubos, súcubos y querubines.) Dios: (Mientras saca un pucho, a Satanás) Che, vos, el de barbita, ¿tenés fuego? Satanás saca una bola de fuego del bolsillo, y le ofrece TELÓN. FIN DEL ACTO TERCERO. Es como los restos de ese pastel de papas cocinado por otro, y olvidado en la heladera. Y recién descubierto la madrugada del domingo, al llegar a casa ya cansada y con el rimmel corrido. Quién sabe desde cuando está ahí, quién sabe cuáles son sus ingredientes Una tiene hambre, y ya está hundiendo el tenedor A vos te hablo. Al morocho de pelo cortito, tan bien peinado. Sí, sí, a ese de largos bucles rubios con barba. Sí, vos, el lampiño de ojos tan azules como las negras piedras de mi laguna. A vos te pregunto: ¿no te gusta la sanidad mental? Resoplando por el tedio, frente a la maquinola cibernética de la que tanto dependemos, se me escaparon unas pequeñísimas gotitas de saliva. (sí, sin querer escupí el monitor, para ser más exactos) Y la rutina se transformó en maravilla, cuando el arcoiris apareció reflejado en cada una de ellas.
Nota: No es necesario que escupa su monitor cada vez que lo canse la tarea que realiza frente al mismo. El exceso de saliva sobre estos aparatos puede producir desde un terrible asco hasta un leve cortocircuito. Sea prudente. Descalza me acerco a tu ventana para nombrarte sin palabras Y te miro, entonces te nombro Hace frío, pero no se ve Y tu respirar se aquieta y me sonrío Pero vos no sonreís. Llorás acaso
No te preocupes, mi amor Aún muerta te observo Te protejo Te acompaño Dejame mirarte antes de desvanecerme Para siempre Esto ya lo escribí antes, en otra parte, pero me gusta, así que ahí va:
Rutina
Afeitar mis piernas y mi cabeza Limpiar el sudor viejo de tu piel Masticar lenta y morosamente mis ampollas Esperar que despiertes Esperar Despertar a la noche temiendo el día Clarear mi pelo Frotar tu sien El ritual diario del delirio, oscuro Estamos tan cerca de empezar... Despegar mis ojos de los vidrios Y refregarlos con alquitrán No desear hasta el último segundo Pero es imposible no desear M - ¡Pero cómo puede ser que no te acuerdes de la revista Humi, pedazo de nabo! ¡Si tenemos la misma edad, somos amigos desde pendejos, compartíamos todo...! P- Yo no usaba tus bombachas M- ¡Qué gil! P- Y bué... no me acuerdo, qué querés que te diga? M- Daaale, acordate. ¿No te acordás del Cachuso Rantifuso? P- ¿ Ese que cuando te distrajiste te la puso? M-¿Hoy estás tarado a morir, no? P- Noo, nada más te quiero hacer enojar, porque me divierte. ¿cómo no me voy a acordar? Me acuerdo de todo: de las letras de la tapa, gorditas como los caramelos sugus confitados que comemos en el cine. De los consejos de camping, de cómo lavar los platos con el agua del arroyo y arena, para sacarle la grasa, de una nota de ecología, de los maravillosísimos dibujos de Nine, que nos daban como miedito, pero nos enloquecían, de... M- ( Haciendo pucheros, con los ojos llenos de brilitos y a punto de piantarselé un lagrimón, o comerle la boca de un beso, quién sabe) P- Y me acuerdo de lerla en la vereda, a la hora de la siesta, abajo del acacio bola, mientras el otro, el que no leía, aplastaba con un palito algún bicho canasto
Silencio de la tardecita. Los dos se siguen mirando.
M-(sin saber cómo reaccionar)¿viste? ya no hay más bichos canasto P- Sí. Ya no hay Me obligaban a casarme con un hombre conocido, pero inrrevelable, y mi traje de novia era negro y plateado, incluso las zapatillas de basquet que usaba. El problema surge cuando mi flamante novio se roba un vaso azul, con agua, de un rincón de la iglesia, y se le cae. Y todos nos reímos. Pero el cura se enoja, y no nos quiere casar. Mis padres me alejan de él. Y yo, que no quería casarme, pero tampoco separarme, me siento mal.
Me despierto, de dolor de cuello, pero me duermo, y sueño de nuevo
Soy parte de un comando especial que tiene que desbaratar una gran banda de ladrones. Yo tengo poco entrenamiento, pero me mandan igual. DE repente , tratando de esconderme en un pozo con un extraño relleno, como de chocolate, creo que el ladron que se acerca, me ve. Y mis únicas armas son un par de escuadras transparentes! Encima, toma a uno de mis compañeros de rehén, y por más que sé que mi puntería es buena, temo herir a mi amigo. (sigo sin saber cómo se puede disparar con unas escuadras del colegio!) Pero todo sale bien, quién sabe por qué, y lo único que resta, es rescatar el botín, que son las joyas de una amiga de mi mamá.
En los dos sueños, fui al baño. Mientras estaba haciendo mis cosas, había gente que me interrumpía, o me miraba.
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