Guonderlan |
![]() Turismo por un barrio mental casi como cualquier otro
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Se muestran los artículos pertenecientes a Noviembre de 2006.
Hay un punto en el que los "métodos" que uno usa en el trabajo teatral se le meten en la piel a tal punto que afectan toda su vida. Y me di cuenta que la trabajar con las acciones físicas de Serrano, con la desestabilización del equilibrio del teatro antropológico, con estar 100% en el cuerpo de uno y a partir de ahí buscar lo demás, me meto demasiado a fondo en todo. Nadie me mandó ilusionarme con nada, y sin embargo me tropecé con mi misma, y el equilibrio de la espera sin espectativas se me fue al carajo. Y de ahí a caerse de jeta al piso no hay ni un paso. Esto de la vida... Encima, con lo desbolada que soy, andá a saber adonde guardé el manual de instrucciones Navegando por ahí encontré esto. No es maravilloso? En el medio de la pampa, con tanto campo, sol y horizonte ( que es un bien poco apreciado. Pregunten a un cuyano que es el horizonte) no es fácil encontrar algunos paisajes esenciales. El paisaje nos modifica, nos transforma. Casi en la misma medida en que nosostros lo transformamos a él. Yo busco el mar.En cada laguna, en cada rincón de cielo reflejado en el agua. No necesito tanto de las elevaciones como del bosque y el mar. El año se va terminando y no tuve mi cuota oceánica pertinente. Así que, como Mahoma y sus montañas, yo voy en busca del mar. Una vez lo encontré en el barrio ( en realidad está ahí, nunca se fue, pero se escondió tras una puerta que ahora no logro detectar) y fue hermoso mientras duró . En uno de mis cinco costados aún late la tristeza del amor que no pudo ser. Todavía lloro un poquito cuando me acuerdo de la sonrisa que tenía pensándolo cerca. O de la sonrisa suya, casi absoluta. Espero que esta cicatriz no duela cuando esté por llover, como tantas otras. Por eso me voy a buscar el mar. Para ver si ese horizonte sin pampa, esa laguna planetaria me diluye la tristeza, y me trae, en una ola, algo hermoso Pelos, dientes, salvajismo y fiaca. Me mordió la boca en la calle. Eso no se puede llamar solamente un beso. Exageró con el uso de los dientes, es verdad. Ya pasaron dos días y todavía tengo marcas que duelen. Pero horas de mimos, en la fiaca del domingo, sin apuros y con risas hicieron que las los mordiscones anteriores no jodan tanto. No sé si lo voy a cruzar de nuevo, pero un safari de vez en cuando no hace mal Cuando los puntos cardinales se pierden Cuando la saliva se agota, y no se encuentra ni siquiera en litros de agua Cuando los olores nos embriagan al punto de la risa Cuando el marmol de la cocina no es tan frio Cuando los golpes en la cabeza ya no pesan Cuando los dientes sobran y no Cuando se contabilizan los lunares de una espalda Cuando el pelo molesta y embellece Cuando la risa rebalsa de la cama En ese momento, estas vos Yo sé que lo que escribo es muy cursi, pero...¿qué sería de las cartas de amor sin la cursilería? ¿Sabías que cuando sonreís el mundo se detiene y se ilumina?Se convierte en una gigantesca foto, perfecta y borrosa, porque el centro de todo sos vos. Los ojos te brillan como la tarde, y el aire es dulce y suave, como cuando nos estamos dando cuenta de algo hermoso. Tu cara se transforma todo el tiempo. Sos siempre vos, y podés ser tantos... Tu rostro se despliega y me fascina, desde cada rincón, desde cada gesto. Tu presencia ( o ausencia. Da lo mismo. Es como si siempre estuvieras a mi vera)me cohibe, me alegra, me desarma en mil pedazos, que junto y meto adentro mío en ese segundo en que no estás mirando Tengo la sensación de que andás de puntas de pie por mi cabeza, y todo lo que tocás brilla de golpe, se contagia de vos y de tu paso. ¿Cómo te encuentro si no sé cómo buscarte? |