Guonderlan |
![]() Turismo por un barrio mental casi como cualquier otro
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Se muestran los artículos pertenecientes a Marzo de 2007.
Casi un silencio a la hora de la siesta de ese verano ¿Por qué a la hora de la siesta cualquier encuentro tiene más olor a pecado? Me detiene una barrera en la puerta de la cocina que casi casi me hace caer los vasos Y hace calor y hay viento -No te confundas- me dice, en medio de una confusión de manos y lenguas y aromas -Claro que no- Y es verdad. El amor y la lujuria se me escapan por los poros, pero los disfrazo sólo de deseo, para que él no sospeche y se asuste. Un hombre asustado huele diferente, y no es uno de mis olores favoritos. Y me desgarro de arriba a abajo Y me fundo y derrito en esa piel blanca como la inocencia que ya no poseo. Y es cierto, todo esto me pasa a mí. Porque el amor es mío Y el deseo , de los dos Las cosas que pasan así, de golpe, sin que las esperes, sin que las planifiques, y sin embargo no te asustan.... Las cosas que te modifican la vida sin que lo sufras... Que te pintan sonrisas que ni sabías que tenías... Esas mismas que dejan olores en tu almohada que ella nunca había sentido... Que te dejan una cosquilla en el cuerpo, como una modorra dulzona de fin de siesta... En esas cosas te dibujo |