Guonderlan |
![]() Turismo por un barrio mental casi como cualquier otro
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Se muestran los artículos pertenecientes a Noviembre de 2007.
Fer en la puerta de mi living, que no era igual, pero living mio al fin ( la lámpara con perlas platadas colgando lo certificaba) Y a pesar de su remera en la que claramente podía leer la palabra " Fausto", y la cara del tigre que la adornaba, no sentía que le estuviera vendiendo el alma al diablo ni mucho menos. Era un rencuentro necesario. Fer era fer. Con todos sus olores, y su risa de diente torcido y labios finos. Con su piel tan blanca. Con todos sus lunares en los rincones previsibles. Con el tic de estirarse con la mano derecha la piel del dorso de su mano izquierda. Con el marlboro siempre listo (aunque en la ultima época ya fumaba philips morris) Con todo su pelo, largo, lacio, fino, de ese color que fue rubio en la infancia y ahora no se sabe. Con cada una de sus arruguitas alrededor de los ojos, tan verdes como siempre. Y encima, con ganas de tomar mate. Charlábamos. De cualquier cosa. Vos me hablabas de laburo, como casi siempre. Yo te hablaba de diversión, como todo el tiempo Nos reíamos. Nos acordábamos de ser amigos. Y de repente, me desperté. Pero me desperté en el sueño, y en mi habitación se desenroscaban globos desde el techo, la mayoría con forma de serpiete. Me levanté de esa cama virtual que creí verdadera, y salí al living casi de verdad a buscarte. Y de repente, me desperté. Tomando el mate de la mañana empecé a revisar viejas agendas. Toda mi psiquis se negaba a recordar tu numero de teléfono, que alguna vez fue también el mío. No encontré nada . Tenía que ir a Buenos Aires, y en retiro me pregunté adonde ir a matar el tiempo. Y volvía nuestro barrio de belgrano. Caminé las calles, recordando el paso que antes me llevaba por ahí. Te busqué en las veredas Y me paré en la puerta que fue nuestra. Toqué timbre. Y no estabas Pero antes, y de puro atrevida, había intentado con el mail. Las tres direcciones tuyas que tenía registradas no existían ya. Rebotaron mis mensajes pero no mi cabeza, que seguía pensando en cómo encontrarte. Inventé una direccion de gmail con tu sobrenombre y tu apellido. Y cuando me contestaste desde ahí, no me sorprendí demasiado. Ya tenemos nuestros teléfonos. Ahora hay que esperar lo que vendrá. El enamoramiento es algo mágico. Cuando me enamoro de vos, las luces brillan con colores claros, hay música en los rincones y los olores se disparan. Todo parece perfecto. Incluso el dolor de no ser correspondida Enamorarme se parece a espiar el paraíso. Si a vos te pasa lo mismo, entonces viviremos un rato en él, mientras dure el idilio. Y no es para siempre, pero nos transforma. Nos atraviesa, nos duele respirar ese amor. Y las cosas y la vida parecen más nítidas. Quererte es diferente. Te quiero cuando quiero que estés conmigo. Cuando necesito compartir mis ratos y mis risas con vos. Cuando siento que tenemos cosas para decirnos y para darnos. O silencios para estar juntos. Te quiero cuando deseo tu vida en la mía desde el mundo físico, tangible. Desde la superficie y las primeras capas de nuestras cosas. Pero el amor... Amar es otra cosa. Es la felicidad por la existencia del otro. De vos, y de todos los otros que hacen que mi vida valga tanto. Es respirar lo bueno cada vez que sé que el otro esta ahí, vivo en el mundo. Y eso sólo hace que ese mundo sea el más maravilloso. No importa si está a mi lado. Quizás viva en la otra punta del planeta, pero existe. Y no duele, como en el enamoramiento. Al contrario, cura Y brilla en la superficie y el fondo. La verdad es que te quiero. Quiero tu vida en la mía. Pero no se puede, por las razones que sea que te inventes o sepas. Yo no entiendo, pero no me corresponde entender, sino estar alerta, por si la situación cambia. Estar alerta y amar. Porque sé que no estoy enamorada de vos. Porque no duele. Porque saberte en algún rincón del mundo, tan lejos o tan cerca de mi piel según nos pase, me cura, me alegra, me inspira ser más yo, y a estar atenta a los milagros cotidianos (que tantas veces dejamos pasar por estar apabullados de realidad) Y es por eso que la lista de gente que amo es grande. Incluso es mayor que la lista de gente que quiero. Y ahora necesito explicar ahora porque el título es Talía y Melpómene. Son dos de nueve hermanas muy famosas. Y creo que son mis favoritas. Una carga flores y cintas y vestidos de colores brillantes. Baila y ríe. Es joven, vibrante y creo que pelirroja o rubia. La otra tiene el pelo negro y largo, muy largo. Viste túnica y una daga manchada con sangre. Está rodeada de humedad y nubes grises Andan rondando mi casa cada vez que pienso o vivo en el amor. Las necesito a ambas, por eso no convoco sólo a la que ríe. Por eso no ahuyento a la que me hace llorar. Me ayudan a escribir la historia. Y ahora, acá sentadas, frente a mí, una ceba mate mientras la otra me susurra. Y se van turnando en cada acción. A ellas también las amo Ellas lo saben Le dan forma de palabras o de actos al amor que tengo Y el amor que voy sintiendo les da vida Por eso ninguno desaparece Ni siquiera yo. Porque si alguno faltase, hasta yo me desvanecería T.I.N presenta REDES Teatro por la vida Libertad 768 17, 24 Y 25 de noviembre 21:30 hs. Redes humanas De relaciones, de dudas, de dependencia, de sometimiento. De amor disfrazado de verdadero, pero siempre dudoso Redes que nos envuelven la cabeza, las manos … que no nos dejan mover o pensar Hay muchos tipos de redes. Pero tambié n hay redes de brazos, de palabras, que nos contienen, nos sostienen, nos dan una mano en el momento de pedir ayuda, eso tan difí cil de hacer, porque nos han enseñado m ás el orgullo que la verdad. Cada punto de la trama enredada de la vida es importante. Si se corta un hilo, la red se pierde. Darse cuenta que eso que hemos estado viviendo es nuestra vida, que los errores tambi én son parte de la trama y que no se pueden eliminar, sino seguir tejiendo esta red de aprendizaje es algo de lo que queremos contarles Los espero en el teatro Maria Y si estas vistiendo (este tema de Catupecu lo usamos un poco de inspiración a la hora de aflojar el cuerpo antes de la obra. Lo canta Gabriel Ruiz Diaz, y su voz suena en el teatro como viniendo de un barrio lejano y conocido) vestida de negro de pies a cabeza, empiezo a mover el cuerpo con y sin la música mis compañeros tiemblan de miedo. Yo también, pero lo disimulo en la palabra les digo que se tranquilicen, que ya está, que no hay problema.... todas mentiras que ayudan a ser felices en medio de tanto terremoto y la cosa empieza. La música cambia, las luces se atenúan y me bajo del centro de las miradas me voy al fondo, a esconderme un poco, dejando que los demás sean el centro de atención pasan los minutos que parecen horas mientras tanto, trabajo. invento un pasado desde el cuerpo, y me voy golpeando y acariciando según corresponda y cuando veo que se acerca la hora, me empiezo a despojar de lo que me cubre y avanzo por el medio de esa platea que no sabe que va a ver o a vivir subo al escenario y quedo desnuda temblorosa latiendo despojada y sin embargo tan llena de todo lo anterior, que rebalso de mi misma y empiezo a actuar Se conectó al msn, como siempre, pero esta vez le hablé. Por primera vez en dos años Fue alumno mío hace 3 años. Y me marcó. No sé si por su belleza, su inteligencia o lo que las dos cosas generaron en mi Y en el medio de cotidianeidades, me dijo que nunca se había olvidado de mi. Yo tampoco puedo olvidarme de él Cuando vaya a La Plata nos vamos a volver a ver, pero sin los condicionamientos anteriores... La vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida...... (un dato que no es menor: es una copia joven y argentina de Nicholas Cage...) |