Guonderlan |
![]() Turismo por un barrio mental casi como cualquier otro
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Se muestran los artículos pertenecientes a Diciembre de 2008.
Corpiños de cerezas en sus labiosidem Desde la ventana, el deseo hecho árbol que crece La oreja rota en mil palabras, se calla la boca Robos subrepticios a la hora de la siesta: robo de frío Palanca al piso o al volante. Igual no se meter los cambios Algunos pájaros desbarrancan el canto. Otros lo venden al por mayor El rubio mira por la ventana, atento a lo que pasa. No se da cuenta de su espalda sangrante. Duerme el niño. No sabe que perderá los dientes que le van saliendo Trompetas. Elefantes. Todo suena distinto cuando es silencio No gruñas, ya nadie puede entender tu falta de lengua Masticando cadáveres cruzo el hambre Cuando las uñas pican comienza el caos Lunares se desdibujan en la piel de plastico. No, no son los míos El pelo es falso, pero el cráneo que cruza debajo me deja la duda Hoy vi lo que todos ven. Y me sentí distinta El mar tan lejos. Y yo con tanta arena No olvidar, me grita la memoria amnésica El sabor sabe su ignorancia La madre parió una ausencia. ¿Ahora cómo la acuna? Tan desprotegido del entorno como el cactus en la selva ¡Y el vecino de al lado, me llena el basural de flores! El monstruo me salió hermoso, vea... Risa por la nariz. El moco feliz Sed de venganza.La publicidad que le faltaba a gatorade Pronóstico:Tetas al viento con pérdidas oculares de prójimos cercanos Mañanas campestres. Tardes citadinas. Noches selváticas. Y así todo el día Me gusta el agujero derecho de tu nariz. El izquierdo me asusta. En la piel, pecas por el sol. En la iglesia, 15 padrenuestros Todas esas otras presencias duelen en los rincones ausentes, todavía ( De madrugada, en la Mansión) |