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Se muestran los artículos pertenecientes a Noviembre de 2008.
Resumen
Mi mamá está tejiendo. Ella no teje nunca, pero me dijeron que hace 9 años que no hay elecciones. El absurdo es comprensible. Ahí, la radio de plástico turquesa con tocadisquitos simples. Con las pilas eveready grandotas que siempre se sulfatan. Ahí, en el banco blanco que algún bisabuelo se robó de una plaza, mi mamá teje punto jersey. Uno del derecho. Uno del revés. Juan está en el piso, jugando con algo que arrastra. Hermanito tocatodo. Hermanito colorado. Cachetes, pecas, pelo...todo rojo. Va y viene. Derecho y revés. Arranco hojas de la enamorada del muro que viene de la casa de Pironio. Me siento en el borde de las baldosas amarillas y las destripo:les saco despacito la parte verde y ahí quedan, desnudas, las nervaduras. De un lado o del otro, las hojas son transparentes, fantasmales. Mamá teje y papá no está. Está en las mesas. No sé lo que eso, pero suena lo suficientemente importante como para que esa tarde sin escuela tampoco haya fútbol, ni carreras de autos al mediodía en la tele. Y mamá teje. Uno del derecho. Uno del revés. Estas semanas , papá que habla mucho y está poco en casa, también teje. Titina me dijo que contar historias es como tejer: uno va agregando hilos, palabras y frases, y va transformando un ovillo en una tela, en una historia, en un cuento. Lo que estaba desordenado se transforma en un saquito, en una manta, en un abrigo. Uno del derecho. Uno del revés. Mamá, que está escuchando la radio turquesa que suena mal, me quiere contar un poco que está pasando, pero se le enredan los hilos de la historia porque no puede tejer, cuidar a Juan y rezar por papá al mismo tiempo. Me aburro. En este momento, el cuento pierde un punto de la trama, y hay que retroceder, deshacer lo hecho, y seguir el hilo de nuevo. Papá hace días que corre de un lado a otro. Se junta con gente. Habla mucho. Está eléctrico y cansado. Pero no se lo ve triste. Juan, que habla atravesado, canta la marchita y dice Vote Luder como si fuera lo único importante. Mamá me dice que Alende se parece al abuelo Tito. Que Herminio no se qué. Que no sabe que va a pasar en el pueblo. Que espera que todo salga bien. Parece que habla de una operación a un pariente. Habla sola. Juan juega solo. Uno al derecho. Uno al revés. Y este domingo, cuando ya queda poco sol, llega papá, casi corriendo. Abraza a mamá y le dice:ganamos Y mamá, sin soltar las agujas del todo, con los hilos enredándose en el piso, los ojos abiertos y la sonrisa llena, le dice: ¡Pero si iba ganando Alfonsín! ¿Y acá no ganaba Alvarez? Y papá, un poco al derecho y un poco al revés, le contesta: -No importa. Ganamos igual, negra. Ganamos todos- Una máscara mutante nos cubre la cara. Todo el tiempo somos otro. Y ni nos importa A veces está bueno disfrazarse y ser otro. Cosas de un rato nomás. Está bien, somos varias cosas al mismo tiempo, y lo versátil nos construye. Pero sacarse caretas es un trabajo pesado que creo que hay que tomarse. Jugamos sin saber que jugamos. Y es bueno saber qué es lo que estamos haciendo. Y ahi entran a jugar los permisos para jugar. Jugar es algo de un rato, ser otro y con otras reglas. Transformarse e inventar el disfraz y el entorno. Jugando, cuando somos chicos, podíamos ser cualquier cosa. Y ahora, parece que no sabemos jugar. Quizás nos quede adentro eso de andar pidiendo permiso. -má, me dejás ir a lo de Cristian a jugar un ratito?- -bueno, pero en una hora está la comida, no tardes...- Y así, pidiendo permisos, pasamos la infancia. Pidiendo para jugar. ¿En qué momento cambiamos el "voy a jugar a lo de..." , por el "voy a lo de...", simplemente? En algún momento dejamos de pedir permiso para ir a jugar, y empezamos no ya a no pedir permiso, sino a no jugar. Nos empezamos a tomar las cosas en serio. Y no con responsabilidad, eso ya venía de antes, de siempre. Del simple hecho de responder por lo que hacíamos. Pero "en serio" puede ser lo contrario de jugando, o en broma, o con gracia. Y en ese momento empezamos a ser grandes, a volvernos viejos, que no es lo mismo que adultos (generalmente dejamos el "voy a jugar a lo de.." en la adolescencia). En un momento de mi vida, a los 22 años, pude volver a decir: voy a jugar a lo de... sin pedir permiso, sólo avisando. Vivía con mi hermano, y le decía, generalmente los viernes a la noche: voy a jugar a Casapueblo, que era la casa de mis amigos. Y hacíamos eso. Jugábamos. Nos disfrazábamos, bailábamos, inventábamos un universo con sus reglas y las vivíamos profundamente por un rato. No mucha gente lo entendía, claro. Algunos decían: ah...hacen una fiesta. Pero una fiesta es otra cosa. Es algo extraordinario. Esto era parte de lo cotidiano. Permitirse ser otro, en la cotidianeidad, es jugar. Jugar es inventarse ese mundo, ese personaje, esas reglas por un rato y dejarse atravesar, involucrarse por completo. Pero en la vejez prematura que tenemos, lo hacemos contadas veces, en un ambiente controlado y con excusas frescas a mano, por si nos pescan en pleno goce lúdico: es una fiesta, estaba solo en casa, tomo clases de teatro pero no actúo en un escenario porque lo hago como terapia, aca nadie me ve, es sólo la costumbre de hablarle al perro, me compro maquillajes porque quiero mejorar mi estética, esta ropa es la de entrecasa, colecciono cositas, estas cosas me relajan, esto lo hago para descargar tensión, así me olvido del estrés, es mi hobby..... Todas esas excusas solo dicen: estoy jugando, no me jodan. Y en este punto me lleno de preguntas... ¿A qué jugabas cuando eras chico y estabas solo? No con tus amigos, porque sabemos que el grupo se autocontagia de modas televisivas o temporales. Cuando estabas solito, vos y tu alma... ¿qué era lo que te llevaba de la mano por ese mundo extraño? ¿ese juego por el cual no tenías que andar pidiendo permiso? ¿Qué espacio ocupaba tu cuerpo en el mundo, durante ese juego? ¿ya te acordaste? ¿Cuánto hace que no lo jugás? Date permiso vos mismo un ratito y tratá de jugarlo. De recordar ese olor y color en los dedos. De recorrer con los ojos cerrados ese espacio que ya no está en el aire pero sí adentro, en un rincón. Nadie te va a retar, ni censurar, ni se va a reir por lo que hagas Jugar a jugar nos descubre en el lugar que ocupamos. Quizás ese berretín de niño culoinquieto lo seguimos teniendo de grandes, transformado en trabajo, estudio, hobbys... Pero es sólo un juego más. El más maravilloso de todos, ya que seguimos eligiendolo a pesar del tiempo que pasa y nos arrastra.
¿Lobo está? No tenés idea de todo lo que me das cada día. De todo lo que me diste desde hace unos años a esta parte. De todas las taquicardias, de todas las hiperventilaciones que tuve con vos. Ni la más putísima idea tenés de todo lo que influenciás en mi vida. No sabés casi nada de lo que me producís. Y ahora también estás dudando si te lo estoy diciendo a vos o a otro. Caminado por ahí me di cuenta de que volvió Nadia! Bienvenida, compañera. Cass me conmovió con sus dos últimos post, y eso hay que compartirlo. Y estoy abriendo las puertas de La Mansión para que todos pasen y vean. Otra noticia es que el clima se está poniendo bueno, y soplan vientos que limpian los callejones. Cuando todo parece ya dicho, entra en escena el otro actor. Y la trama se complica Retorcida en sí misma, la historia nos envuelve, y aunque hayamos llegado tarde, nos enganchamos igual La vida de los otros es así. Como esa película de tarde de zapping, como esa obra a la que llegamos ya empezado el segundo acto. Entonces ese otro es un interlocutor que, cual relator de radionovela, nos cuenta un resumen de lo que viene pasando, para ponernos un poco al día y no andar con cara de pregunta todo el tiempo. "cuando era chico jugaba en el arco, pero ahora soy un buen 5", " en mi cumple de 15 mi tía abuela me hizo un regalo horrible, pero no le dije nada.Pobre vieja...", Y así todo. Entramos a esa historia de vida ajena tratando de acostumbrar la vista, porque la cosa viene oscura. Sabemos, por el afiche que vimos en la entrada, que esa historia/persona tiene un lunar en la mano, que usa anteojos, que las zapatillas azules que usa están gastadas del lado de afuera y puede significar una leve chuequera, que sonrie para verse mejor...Pero es sólo el afiche, lo de afuera. Y está hecho para agradar, vender o sólo mostrar. Ahora habrá que ver la película. Ni el origami que te regaló para buscar una excusa y sentarse a tu mesa en el bar es algo consistente. Es como un preview ( o como le dicen en el pueblo:la colilla de le película): te da algo más, pero no dice mucho. Sólo esa escucha, esa mirada con más detenimiento, te contará lo que te perdiste de su vida, desde su nacimiento hasta ese mismo instante. Pero serán palabras breves. Nunca sabremos como eran las arrugas de la cara de su abuela, ni ese colchón que tanto se hundía en esa cama, ni como golpeaba el viento los postigos la noche de la tormenta que le dio tanto miedo. Pinceladas, trazos, un esbozo de una vida comprimida en charlas que se acortan o alargan según la necesidad del tiempo de compañía. Ahora mismo miro para atrás en mi película y veo cosas tan extrañas, que parecen que le pasaron a otra: el viaje a Mar del Plata en tren, el mar en invierno a los 8 años, el arroyo ese de la posta de Yatasto, andar en bicicleta por La Plata con el pelo así de corto, cuando compramos la tela de las cortinas de la que era nuestra casa y al mes nos separamos, el beso del zaguán, la voz de las tías cantando bajo el níspero, la casa del árbol en el campo , la caminata desde saavedra hasta colegiales, la piel esa tan blanca dormida al lado mío... Es todo el mismo guión, y sin embargo parece escrito por distintos autores. Y cuando una, cinéfila y neófila, quiere ver películas nuevas, a veces no quiere saber como era que empezaba todo. Sólo quiere meterse en la historia desde lo hay, desde la incerteza. Adivinar el camino por el paso. Ser una detective de la trama. Descubrir lo que hubo desde lo que hay. Pero enredarse en la trama de ese otro. Y tejer otro guión más con estos hilos. Llega Pedro y la ve a Ma Lau sentada en el piso, a las puteadas y sacudiendo un frasquito mínimo. -¡Me cago en la puta madre! ¡esto no sale!- -¿Qué es eso?- -Brillo labial. Todavia queda algo, ¿ves?, pero no sale, no baja- -¿Pero eso es líquido? -Se supone que si.Mirá...- -¿Y si no baja que es lo peor que puede pasar? -¡Ay, nene! ¡Vos siempre con esas preguntas molestas! ¿qué se yo?..Pero dejame putear en paz.- -Dale. puteá tranquila- -¡Me cago en Newton y la reputísima madre que lo recontra re mil parió!- -¿Y el pobre Sir Isaac que catzo tiene que ver en todo esto?- -Que si el muy hijo de puta no hubiera descubierto la ley de gravedad yo no me haría mayor problema, pero es la única ley ineludible: todo se cae.El pelo, el culo, las tetas, la paciencia, el ánimo, los pitos, las ganas, las capas...- Pedro se ríe mucho de todo esto que Ma Lau desgrana mientras sigue porfiando con el brillo. -Malu...¿Las capas?¿Qué capas?- -¿No oíste decir a la gente "hoy ando de capa caída"?- -Sí. Es algo que le pasa mucho a los superhéroes- -¡Bueno! ¡Otro día más que ponés la palanca en boludo y se te traba!- -No te calentés, negrita.¿Cuál es la razón de fondo de todo esto?- -Que si uno pudiera zafar tan facilmente de la ley de gravedad como hace este puto brillo, todo sería distinto- -O sea...?- Ma Lau se desploma. Mira el frasquito sin mirarlo, levanta una ceja y casi susurra: -Es que yo quería volar y esa puta ley no me deja- -¡Negra, no ves el milagro. Me extraña de vos!- -¿Qué milagro? Milagro sería volar, ¿no?- - Volar no es difícil. Lo hacemos todo el tiempo. Vos, yo, otros tantos...A veces, el milagro es estar pegado al piso- Ma Lau lo mira con esos ojos. Se levanta del piso, tira el frasquito al cesto de los papeles y estira la mano hacia Pedro -Vamos- -¿Adónde?- -A buscar un brillo nuevo-
 Me escribio Gabi y me dejó dando vueltas como una calesita con hipo.. Cada palabrita que escribió me golpeteó el cuore y otros rincones. Más allá de los piropos ( que son muchos y maravillosos y que no viene al caso contarlos porque son para mi ego y ........ qué tanto! este blog también es para mi ego. Miren esta joyita: "Me encanta como escribis. ... Voy a ir al muro de los lamentos a recomendarte a dios por si anda buscando alguien que lo ayude a crear mundos mas lindos que este." Me hice pis de la emoción y me agrandé como galleta en agua.Y sí, por si no saben, vive en Israel, por eso tiene la línea directa con dios) Y después vino la crítica con pedido oculto:"Lo que medio me llama la atencion y un poco me molesta es que estes enamorada de todos esos gansos y no critiques ni putees a ninguno." Y se merecen una puteadita, no? Ahí van: Vos, el que escribía para vivir y ya no sabe cómo hacerlo... sos un ganso!Escribís bonito, seducís al pueblo pero te enroscas con cada loca! no te fijás si hay agua y te tirás a la pileta como un idiota. Y claro, te hacés mierda. Y claro, quién es la estúpida que te consuela y escucha tus llantos y quejidos? La otra idiota, a la que encima le gustás, y obviamennnte, ni te fijás en ella. Maldita manía de hacerme amiga de los hombres que me gustan, de la falta de cancha para la histeria y de las ideologías feministas o algo así que tengo encima. Y que son las ideas que no me permiten ser "una modelito de femineidad, chica cosmo, tacoalto, uñaslargas" y toda esa sarta de pelotudeces que, por suerte ( y valga la contradicción) tampoco quiero ser.Pero claro, eso también hace que no te fijes en mí. ¿Sabés una cosa? ¡Andá a cagar! Si te enganchás con esas locas, será porque te lo merecés Descargo (o "las uvas están verdes"): Igual sos un obsesivo y cabezadura. Y no compartís ciertos rituales sagrados para mi, como el cine. Vos, sí, vos, el que pierde el pelo pero no las mañas...sos un ganso! Tenés un donjuanismo que roza lo asqueroso. Parece que tuvieras miedo de no levantarte a nadie más cuando te quedes pelado y te cojes todo lo que tenga tetas y se te cruce. Y sos tan bueno, y caballero y tan dulce que toodas, manga de idiotas, nos enamoramos de vos ( justicia poética: cuando te enamoraste de una, ella no se enamoró de vos) Pero no puedo putearte, porque encima me inspirás a hacer cosas por mí, para mí. Y encima sos muy bueno en tu vocación, y sos buena gente y toda esa mierda que hace tan difícil el insulto. ¿Sabés una cosa?¡Andá a cagar! Vas a esquivar tanto lo tangible, que te vas a quedar atrapando el aire. Las uvas están verdes: Sos un neurótico, siempre le buscás la quinta pata al gato, y encima sos tan inseguro que nunca estás satisfecho. Triste en potencia. Vos, el de pelo largo y sonrisa encantadora...sos un ganso! Sos tan inseguro de vos, de lo que generás, de lo que querés, que andás como bola sin manija, sin más objetivos que el hedonismo más idiota e inmediato. Tenés una manera de seducir tan estudiada, que hasta las piedras se derriten a tu paso, pero tu inseguridad hace que salgas corriendo aunque una, pobre idiota, caiga redonda a tus pies. Sos un nene en el cuerpo de un hombre. Y eso desconcierta ¿Sabés una cosa?¡Andá a cagar! Si no sabés distinguir entre placer y amor, estás más quemado de lo que pensaba. Las uvas están verdes: Sos más adicto de lo que mi rango de tolerancia acepta. Desintoxicate y mentí menos Vos, el que toca la guitarra desde hace siglos...... sos re ganso! Histeriqueaste desde la prehistoria, pero como siempre estabas comprometido, nadie iba a mover un dedo. Te hiciste el galán, me quemaste la cabeza con la música. Y cuando llegó la hora de estar sin ropas, todo fue una farsa. Prometiste lo que no cumpliste jamás, y yo , idiota de mi, te di un par de oportunidades que se transformaron en desilusiones. ¿Sabés una cosa?¡Andá a cagar! Y nunca le digas a una mina con cara de aburrimiento en la cama: ¿Te gustó? Las uvas están verdes: Sos un viejo mental. Nada más que agregar Vos, el de piel tan blanca y voz murmurosa, como el tango de Manzi, vos...sos un ganso importante! Amable y querible hasta el límite, no te das cuenta de que sembrás ilusiones a lo pavote, pero cosechás soledades. ¡Y vivís en una mentira! Enamorado hace siglos de una mina que nunca te dio bola, fuiste bueno conmigo, pero te quedaste con otra, que se parece fisicamente a esa que no te quiere. Andás generando pena por los rincones, y transformás la pena en arte. Y eso me puede ¿Sabés una cosa?¡Andá a cagar! Ella nunca te va a querer. Y tampoco es tan genial como decís que es Las uvas están verdes: Obsesivo importante con un tema inútil. Le gusta el sufrimiento como forma de vida, y yo soy una mina alegre. No me sirve Bueno, ahí está mi descarga de años de amores inconclusos. Algunos de estos amores no se concretaron, y otros sí. Estos son los gansos que me quisieron vender gato por liebre, y yo compré por inocente, idiota o solitaria. Ahora viene el quilombo, porque creo que en esta parvada de gansos hay alguno que otro que lee el coso este, y no creo que nadie quiera ser puteado. Pero por la puteada por desamor uno debe inflar el pecho de orgullo y resignación. Alguien nos quiso tanto que le duele... Gracias a ellos, entonces, por hacerme sentir tantas contradicciones. Update:¿ No ves que soy un asco de bondad? termino agradeciendo tanto el amor como el dolor.
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